tea_party_P9080384Me he enterado el domingo, al leer El País, (de nuevo mi solidaridad de corazón con los despedidos de Prisa y Sogecable), de que Profesionales por la Ética y otras entidades somos el Tea Party español. Por si no lo saben, que no tienen por qué, el «tea party» (fiesta del té) fue el pistoletazo de salida para la Guerra de Independencia de las colonias británicas de América del Norte, es decir un hecho clave en la historia de los Estados Unidos.

Los colonos británicos que poblaban América del Norte se rebelaron contra las contribuciones que les imponía la metrópoli, el Reino Unido de la Gran Bretaña, al grito (si no recuerdo mal) de «no taxation without representation», que viene a significar no pagaremos impuestos sino tenemos representación.

En definitiva, el tea party es, para la mentalidad estadounidense, un grito de libertad y de movilización ciudadana frente a los abusos de poder; lema que ahora reivindica en Estados Unidos nuestra querida amiga Sarah Palin.

Cabe decir, ejem, ejem, que no es la primera vez que El País nos cita. Ya nos mentó Peces Barba en una tribuna con motivo de la batalla (de la cual este artículo y muchos otros ataques son una vendetta) de Educación para la Ciudadanía y una noticia con motivo de la comparecencia de Profesionales por la Ética en el Parlamento de Andalucía en la tramitación de la ley de muerte digna en esa comunidad.

Pus si, somos el Tea Party español. ¿Y qué? Pero no es excluyente; aquí hay sitio para todos los que quieran arrimar el hombro.

Sobre otras afirmaciones vertidas por el periodista me remito al texto del burofax que ayer mismo enviamos a El País. Por cierto, que leo en el blog de Ignacio Arsuaga que el autor del artículo fue cofundador de Egin. Jopetas.

Teresa García-Noblejas

Posdata: Os reproduzco mensajes que vamos recibiendo y que no se dejan como comentario:

Agradeceros  todo lo que hacéis desde Profesionales en defensa de la dignidad de la Persona. José Ignacio.

Os felicito por vuestra labor. No desmayeis. Estamos muchos detrás. Rosa María.