conferencia-en-la-unav

Jaime Urcelay, Presidente de Profesionales por la Ética, impartió la conferencia «La Responsabilidad Social Corporativa en el marco de la empresa actual» en el marco de la «Cátedra Bancaja Jóvenes Emprendedores» de la Universidad de Navarra.

Con ocasión de la mencionada conferencia, Noticias Universidad de Navarra publica la siguiente entrevista con el Presidente de Profesionales por la Ética.

Pamplona, 15 de octubre de 2009 (NOTICIAS UNIVERSIDAD DE NAVARRA. Foto Luis Castells).

-¿Está seguro de que la RSE no es sólo una moda?
En buena medida tiene mucho de moda, pues tiene un componente de marketing y de imagen fuerte. Por eso, no debe extrañarnos que Financial Times publicara en sus profecías para 2008, que en el inevitable ciclo de las modas empresariales, la RSE se dirige ya a su desaparición. Ciertamente existen elementos que pueden hacer pensar que la RSE era una especie de tributo que el mundo empresarial ha tenido que pagar hacia ciertas tendencias sociales, hacia ciertas demandas o aspectos coyunturales. Pero también es cierto que la RSE es una moda que tiene un componente trascendente: responde a una necesidad mucho más profunda de la naturaleza de la empresa y de las organizaciones.

-¿Cómo distinguir a las empresas que desarrollan políticas de responsabilidad social sólo por moda?
Creo que cuanto más cerca esté el modelo de Responsabilidad Social de una empresa de su negocio, de lo cotidiano, de sus procesos básicos, de su estrategia, será más auténtica su RSE. Cuando más se aleje de la cotidianeidad de la actividad de la empresa y suponga un postizo de actividades muy alejadas del núcleo de sus operaciones cotidianas, posiblemente estemos frente a una política de responsabilidad social concebida sólo como una cuestión de imagen.

-Tras constatar que muchas de las compañías cuyas malas prácticas provocaron la crisis financiera poseían políticas de RSE ¿podemos concluir que en el mundo financiero ha habido mucho de moda en torno a este tema?
Efectivamente. Que la RSE se haya asumido sólo como una cuestión de imagen es coherente con que muchos estén diciendo que la crisis financiera ha representado también una crisis de valores. Cabe preguntarnos si una RSE bien entendido habría evitado la crisis, porque la responsabilidad social rectamente entendida supone una cierta pretensión de incorporar un planteamiento ético a la actividad financiera, económica y empresarial. Una empresa es socialmente responsable antes que nada siendo una buena empresa, cumpliendo con la misión que le es propia, realizando su actividad de acuerdo a la naturaleza que le corresponde como empresa. Una de las cosas que hemos visto con la crisis es que la supervivencia de las empresas en situaciones difíciles como la actual depende en buena medida de la calidad de su gestión en medio y largo plazo. Sólo las empresas bien gestionadas pueden sobrevivir.

-¿Qué aspectos de RSE registran una mayor madurez en las empresas españolas y cuáles menos?
Las empresas españolas entendieron durante años la RSE como acción social, y focalizaron los esfuerzos en esa área. Luego se enfatizó el tema medio ambiente y hoy el último grito de la moda es igualdad, conciliación y diversidad. Todo eso está muy bien: la RSE es todo eso pero también mucho más. La RSE es una actitud ética que permea a toda la organización y guía su relación con sus clientes, proveedores, sus propios trabajadores, el lugar en el que se desarrolla…

-Los consumidores españoles declaran en las encuestas que les importa la ética de las empresas. ¿Esto se manifiesta en sus decisiones de compra o sólo tienen en cuenta el factor precio?
Allí hay una esquizofrenia evidente. Hay una disociación entre lo que declaramos y nuestros hábitos de consumo, sobre todo en el caso español. El dato es sin embargo irrelevante en la medida que puede marcar una tendencia y una evolución a futuro que es significativa y que hay que considerar.

-En la actualidad, ¿tiene algún costo para las empresas el no ser éticas?
Es algo difícil de cuantificar, pero existen indicios de que algún impacto debe tener. Esta el ejemplo de las grandes trasnacionales deportivas, denunciadas hace unos años por usar mano de obra infantil en la fabricación de sus productos. Esas empresas han hecho grandes inversiones en proyectos sociales, lo que nos sugiere que algún impacto tuvieron las denuncias sobre sus resultados económicos. No creo que se hayan puesto a invertir en acción social sólo por filantropía, por humanitarismo.