Manifiesto Valencia 19 de abril 2011Trece organizaciones de la sociedad civil valenciana, representativas de diversos sectores de la comunidad escolar, han promovido y redactado un manifiesto mediante el que “propugnan la libertad de pensamiento y de educación” que será presentado hoy a  las 19:30 horas en Valencia (Colegio Mayor Universitario La Asunción, calle Primado Reig, 108).

Entre las entidades que suscriben el texto figuran los sindicatos FSIE-CV, USO-CV y APPRECE-CV; las asociaciones de profesores APEREVA, As. Católica de Maestros de Valencia y As. de Educadores Cristianos de Alicante (AECA); así como Alicante Educa en Libertad (AEL), Castellón Educa en Libertad (CEL), Valencia Educa en Libertad (VAEL), la Asociación Juan Pablo II por el Desarrollo Humano, la Institución FASTA, la Unión por la Mejora de la Enseñanza en Libertad (UNIMEL) y la Federación Educación y Desarrollo en Libertad (FEDEL).

Tomando como referencias inevitables la Constitución española y diversos tratados internacionales sobre educación, el escrito expresa la preocupación “por el avance del estatalismo en la educación, por la pretensión de imponer en la escuela una determinada concepción de ciudadanía, en el contexto del cambio radical que se está operando en la concepción del hombre”.

Como alternativa positiva a dihas pretensiones ideológicas, las entidades firmantes del manifiesto detallan los valores y principios que, a su juicio, han de inspirar la acción educativa. Entre ellos se citan:

  • El respeto de “la libertad de los padres para educar a los hijos en sus propias convicciones”.
  • La no imposición de asignaturas ni actividades de “carácter proselitista o de adoctrinamiento”.
  • El pleno ejercicio de la libertad de elección de centro, para lo que se hace imprescindible una auténtica “libertad de creación de centros”.
  • La necesidad de que nuestro sistema educativo forme en las virtudes heredadas “del derecho romano, la filosofía griega y la cultura cristiana”, que constituyen el sustrato de “nuestra civilización común”.
  • El “reconocimiento” de la labor del profesorado, reforzando su autoridad.
  • Una concepción “integral” de la educación que, con la familia “en primer lugar”, abarque a “todos los actores implicados”.
  • La consideración de la persona como “el centro de la educación”.
  • El respeto del derecho paterno a “elegir que la educación de sus hijos se imparta en su lengua materna”.

Descargar el Manifiesto por la libertad de pensamiento y educación.