La sentencia del Tribunal Constitucional por la que se reconoce el derecho de los farmacéuticos a la no dispensación de la píldora del día después por razones de conciencia (para acceder al texto completo del fallo, pinchar aquí), ha tenido una significativa repercusión en el debate público.

La importancia del pronunciamiento del Constitucional justifica sobradamente esta repercusión. Pero lo lamentable ha sido comprobar, una vez más, la unilateralidad del debate público en España cuando las cuestiones en juego tienen trascendencia cultural. El no debate  ha sido nuevamente copado, de manera casi absoluta, por la arrogancia de la izquierda y de los promotores de un falso derecho de salud sexual y reproductiva de las mujeres. Un neo-derecho capaz de arrasar incluso el valor de la libertad de conciencia, ahora de los profesionales farmacéuticos como en otras ocasiones se ha pretendido de los médicos. Una realidad que da idea también de la actual orfandad política en España de derechos tan básicos como el derecho a la vida o el derecho a la libertad de conciencia.

Basta repasar los despachos sobre este tema difundidos ayer por la agencia Europa Press para verificar lo que acabamos de afirmar:

Catorce farmacias catalanas se han negado a vender la píldora postcoital

Podemos Asturias ve en la sentencia sobre la píldora postcoital un ataque contra los derechos de los mujeres

Podemos pide regular la garantía de acceso a todos los medicamentos «legales»

C’a aboga, tras sentencia del TC, por buscar «equilibrio» entre objeción de conciencia y otros derechos

PSOE-A: Quien abra una farmacia debe prestar el servicio en su totalidad

La SEC cree que la sentencia sobre objeción de conciencia con la píldora postcoital «atenta contra derechos de mujer»

PP-A respeta la sentencia del TC sobre objeción de conciencia y niega que «merme» los derechos de la mujer

El IAM respalda el posicionamiento de Salud para «seguir garantizando» derechos de las mujeres

El PSOE muestra su «absoluto desacuerdo» con el TC al amparar a un farmacéutico que no quiso vender la píldora postcoital

IU critica la «ideología» de TC al reconocer la objeción de conciencia por no tener la píldora postcoital

Junta estudia recurrir la sentencia que avala no vender la píldora postcoital

Declaraciones de Luis Melgarejo: el TC reconoce la labor profesional del farmacéutico

El contrapunto de las informaciones a las que acabamos de hacer referencia ha venido representado por las declaraciones de Luis Melgarejo (en la imagen), uno de los farmacéuticos amparados por la sentencia del Tribunal Constitucional.

En sus declaraciones, realizadas a la propia agencia Europa Press y reproducidas en el diario ABC de Sevilla, Melgarejo ha manifestado sentirse «satisfecho» con la sentencia porque «valora la labor profesional» del boticario. El farmacéutico, ha afirmado, «tiene suficiente preparación y criterio para decidir la conveniencia o no» del uso de determinados medicamentos, sobre todo, «cuando no vienen bajo prescripción médica».

«Somos los farmacéuticos los que estamos ante el paciente y, en muchos casos, los tenemos que aconsejar y se valora nuestra labor profesional ante una imposición que a muchos no nos parecía la correcta», ha manifestado.

En este sentido, ha criticado también el hecho de estar «obligado» a dispensar un medicamento «sin prescripción médica» que no sólo tiene «un posible efecto abortivo», sino que además genera «un debate muy abierto» entre la comunidad científica, farmacéutica y médica por las «numerosas dudas» sobre sus efectos y el «alto porcentaje de posibilidad de aborto en el caso de haberse producido una fecundación».

Así pues, ha subrayado que «al igual que muchos compañeros», se siente «satisfecho» por la sentencia del TC. «Podremos decir en conciencia y según nuestra preparación qué es lo más correcto en cada momento cuando no es un médico el que indica el tratamiento», ha subrayado.

Para dercargar el texto íntegro de la sentencia del TC, pinchar aquí.

(En la imagen, Luis Melgarejo, farmacéutico amparado por el Tribunal Constitucional. Foto: ABC de Sevilla).