El Consejo de Estado, en el Anexo II de su dictamen (2521/2006) sobre los reales decretos de contenidos de Educación Secundaria Obligatoria, concretamente en relación con las asignaturas de Educación para la Ciudadanía (EpC), recordaba al Ministerio de Educación y Cultura lo siguiente: no pueden formar parte de los aspectos básicos del sistema educativo la difusión de valores que no estén consagrados en la propia Constitución o sean presupuesto o corolario indispensables del orden constitucional.  

 

Si el Gobierno de la nación hubiera atendido a las indicaciones del Consejo de Estado, no estaríamos donde estamos. Por el contrario,  en el desarrollo estatal de las asignaturas (Real Decreto 1631, de 29 de diciembre de 2006) para 3º de Educación Secundaria Obligatoria, de los 21 temas abordados, sólo 1 se refiere a la Constitución Española (CE). En Educación Ético-Cívica de 4º de la ESO, por su parte, solo se cita la a CE en 1 criterio de evaluación. 

Dicho de otro modo, EpC unas veces ignora valores y principios constitucionales fundamentales y otras veces recoge algunos conceptos que si están en esta norma suprema pero les da un sentido totalmente diferente. Así, a título de ejemplo:

  • Educación para la Ciudadanía ignora principios constitucionales fundamentales como la soberanía nacional del pueblo español (art. 1 CE). Tampoco aparece la Monarquía Parlamentaria, que según el art. 1.3 de la CE es la “forma política” del Estado español. Abunda la retórica sobre ciudadanía, pero no se habla de la unidad indisoluble de la Nación española ni de la garantía de solidaridad entre las regiones y nacionalidades españolas (art. 2 CE). El castellano como lengua oficial del Estado (art. 3) o el diseño de la bandera y la obligación de exhibirla en edificios públicos es ignorado en todos los cursos de Educación para la Ciudadanía.
  • Educación para la Ciudadanía no incluye en sus contenidos los derechos fundamentales y libertades públicas contenidas en el capítulo segundo de la CE, como la igualdad entre todos los españoles, el derecho a la vida y a la integridad física o moral, a la libertad y a la seguridad, entre otros. Por el contrario, Educación para la Ciudadanía se refiere vagamente a «los derechos humanos como conquistas históricas inacabadas» (3º ESO) o «los Derechos Humanos como principal referencia ética de la conducta humana, evolución e interpretación de los Derechos Humanos» (4º ESO).
  • Igualmente, Educación para la Ciudadanía hace referencia «al papel de las Fuerzas Armadas en las misiones internacionales de paz» pero silencia el papel de garante de la unidad de España que otorga el artículo 8 de la CE al Ejército. 
  • La asignatura Educación para la Ciudadanía se refiere al pluralismo religioso, pero no menciona la “libertad religiosa” (art. 16 CE) ni «el deber de los poderes públicos de cooperar con las confesiones religiosas, en especial con la Iglesia Católica» (art. 16.3 CE).
  • Educación para la Ciudadanía de 3º de la ESO se refiere a «la familia en el marco de la Constitución Española» pero proporciona como único criterio de evaluación sobre este punto «la participación y la práctica del diálogo para superar los conflictos en las relaciones familiares». La Constitución, sin embargo, afirma (artículo 39.1) que «los poderes públicos aseguran la protección social, jurídica y económica de la familia».
  • Educación para la Ciudadanía, curiosamente, menciona temas como «Un mundo desigual: riqueza y pobreza, feminización de la pobreza, globalización» (3º ESO) y «los derechos económicos» (4º ESO) pero en ningún curso hace referencia a los artículos de carácter social y económico que se recogen en el capítulo tercero de la CE. Entre estos últimos derechos cabe destacar la libertad de sindicación, el derecho a la huelga, a la propiedad privada, a la libertad de empresa o el derecho al disfrute de una vivienda digna y adecuada.

En definitiva, el Gobierno y sus acólitos llevan tres años con el rollito de que EpC enseña valores constitucionales. Pues no, como ya hemos visto es falso porque se ignora absolutamente la Constitución. Pero además, EpC incluye aspectos de educación moral y emocional y transmisión de valores como los siguientes:

  • La condición humana en su dimensión personal y social.
  • Desarrollar y expresar sentimientos y emociones.
  • Rechazo de discriminaciones por diversos motivos, como la orientación afectivo-sexual.
  • Reconocerse miembros de la ciudadanía global.
  • Prejuicios homófobos.
  • Dilemas ético-cívicos, considerado las posiciones y alternativas existentes.
  • Los interrogantes del ser humano.
  • Rasgos básicos que caracterizan la dimensión moral de las personas: las normas, la jerarquía de valores, las costumbres.
  • Pluralismo político y moral.
  • Identidad y alteridad. Educación afectivo-emocional.

Pero ya es tarde, estimado Gobierno de la nación. Han creado un conflicto innecesariamente, han obligado a los padres a acudir los juzgados, han faltado a la verdad de manera deliberada, han amenazado a la Ciudadanía. Y ahora quieren que el Supremo les de la razón. Como ellos hicieron con el Consejo de Estado.

Teresa García-Noblejas