IMG_3654Hoy hemos celebrado un desayuno de trabajo con Luca Volonté, italiano y presidente del Grupo Popular Europeo en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Ante la asistencia de destacadas personalidades del ámbito político, académico y cultural, Volonté ha expuesto el tema Principios y política en Europa: paradojas y posibilidades de acción.

En el coloquio no han faltado las preguntas de rigor. A la espera de una crónica más exhaustiva de este interesante encuentro, os transcribo frases textuales de Volonté:

  • La visión de los derechos humanos desde una perspectiva cristiana o natural no está en las instituciones europeas. Toda la interpretación se hace desde una perspectiva formal o desde la ideología de género. Y hay derechos humanos que no defiende nadie. Tenemos que abrir una discusión en la sociedad y en los medios.
  • En Europa se respeta la libertad religioso: obvio, así lo reflejan las leyes, pero es falso. La intolerancia contra los cristianos recuerda a los totalitarismos más cerrados.
  • El mito del hombre nuevo no solo es propio de los regímenes socialistas (…). Esta ideología elimina a los diferentes, debe «separar» a los que no se homologan.
  • Quieren hacernos creer que no hay diferencia entre verdad y mentira, entre vida y muerte. Y ahora quieren matar a los abuelos porque no son útiles.
  • La historia nos pone frente una importante oportunidad. Fijense en las celebraciones de la Semana Santa en España o en Italia: cada vez participa más gente activamente.
  • La crisis no es principalmente financiera: es una crisis del modelo, del del consumismo y también el del relativismo. Es una oportunidad. Pero si los cristianos no aprovechan la oportunidad, el espacio pùblico será ocupado por otros: no estará permanentemente abierto. Y si no lo hacemos, se iniciará la cuesta abajo.
  • Para un cristiano hay algo más: los principios no negociables, enunciados por el Card Ratzinger en 2004 (la vida, familia, libertad de educación y libertad religiosa). Es preciso defender el derecho del padre y de la madre a elegir la educación que quieren para sus hijos.
  • En una situación de crisis o de privación, se puede pedir ayuda a los amigos pero también se puede pedir ayuda a Dios.

Fabián Fernández de Alarcón