Persecución religiosa Irak Como expresión de solidaridad, cercanía y apoyo a todas las víctimas de la intolerancia, de las agresiones y de las persecuciones  por motivos religiosos, especialmente a raíz de la reciente masacre en Iraq, el Jueves 16 de Diciembre, a las 19,30 horas, en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo de Madrid (C/Julián Romea 23), se celebrará un acto público a favor de la libertad religiosa de los cristianos que sufren persecución e intolerancia.

El acto está organizado por los promotores de la Carta de Bienvenida de la sociedad civil española a Benedicto XVI, que fue respaldada por más de 35.000 firmas, y en él participarán,  junto  con destacados representantes de la sociedad española, tres Pastores de la Iglesia católica de Irak: el Arzobispo Siriaco-Católico de Bagdad, el Obispo Caldeo-Católico de Babilonia y el Obispo Siriaco-Católico de Mosul.

En el mismo acto se dará también lectura a la Declaración ‘Por la libertad religiosa en el mundo’, que transcribimos a continuación y que está abierta a la adhesión de cuantas personas se sientan identificadas con su contenido. Para realizar esta adhesión basta enviar un correo, con el nombre y apellidos, a la dirección de correo electrónico bienvenida.bxvi@gmail.com

Leer también en Páginas Digital ‘Éxodo’ de José Luis Restán (08/12/2010).

Descargar en pdf el texto de la  Declaración por la Libertad Religiosa en el mundo.

Leer en ACIPRENSA ‘Diario italiano difunde estremecedora crónica sobre masacre en Catedral de Bagdad’ (08/12/2010).

Descargar el ‘Informe 2010 sobre Libertad Religiosa en el Mundo’ (Ayuda a la Iglesia Necesitada – AIN).

POR LA LIBERTAD RELIGIOSA EN EL MUNDO

El pasado 31 de octubre, mientras se celebraba la misa dominical en la iglesia católica de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Bagdad, un terrible atentado acabó con la vida de cincuenta y ocho fieles allí congregados, incluidos tres sacerdotes. Aquella trágica masacre fue un aldabonazo que abrió los ojos de muchas personas  sobre la situación en que viven las minorías cristianas en diversos países de Asia y África. Porque desgraciadamente el atentado de Bagdad no fue un hecho aislado.  Las Naciones Unidas han afirmado que “muchos cristianos están en el punto de mira de ataques sistemáticos”. Son, en efecto,  millones los cristianos que están sufriendo la intolerancia y violaciones continuas del ejercicio de su libertad religiosa. Nadie podría pensar  que en el comienzo del siglo XXI esté teniendo lugar  un éxodo de personas y grupos  de grandes proporciones por motivos religiosos. Y este trágico fenómeno se está desarrollando en medio de un muro de silencio, como si la libertad de creencias no nos afectara y concerniera a todos.

Constatamos, con grave preocupación, que la libertad religiosa está siendo objeto de  agresión en los últimos años desde distintos flancos, con creciente virulencia en algunas partes del mundo. A veces se trata de mayorías que imponen su concepción de la vida a las minorías y pretenden eliminar el disentimiento. Otras veces se trata de minorías intolerantes que tratan de imponer a la mayoría un espacio público del que se hayan extirpado las expresiones de religiosidad vivas en una sociedad. Nadie puede pretender que la práctica religiosa quede limitada al ámbito privado.

Ante esta realidad, los abajo firmantes:

  1. Queremos, ante todo, expresar nuestra solidaridad, cercanía y apoyo a todas las víctimas de la intolerancia, de las agresiones y de las persecuciones  por motivos religiosos, sea cual sea el credo que profesen. El mundo que proclama la libertad como patrimonio común de la humanidad no puede  abandonar a su suerte a quienes están sufriendo la violencia, coacción o discriminación por motivos religiosos.
  2. Manifestamos que la libertad de religión y de creencias es una libertad esencial y un bien precioso para cualquier sociedad, como proclama el artículo 18 de la Declaración Universal  de Derechos Humanos.
  3. Hacemos un llamamiento a todas las instituciones públicas, organizaciones sociales y personas  en general para adoptar una conducta de defensa activa de la libertad religiosa, al ser uno de los pilares en que deben basarse la paz, la justicia y la libertad en el mundo.
  4. Instamos  a impulsar en el ámbito internacional  iniciativas encaminadas a promover la libertad religiosa y de creencias de todos, personas y grupos, mayorías y minorías, sea cual sea su actitud ante la religión, así como a eliminar toda forma de intolerancia y discriminación por razón de las propias creencias.

Madrid, 16 de diciembre de 2010