El debate sobre el mecanismo de acción de la pildora del día después suele ser impreciso. Con frecuencia se indica que puede actuar tanto por un mecanismo anovulatorio, impidiendo la ovulación y por lo tanto la fecundación, como antimplantatorio dificultando que el embrión se implante en el útero, actuando por tanto como un abortivo. Sin embargo, son infrecuentes los datos objetivos al respecto. Repasando la literatura, he encontrado cinco trabajos sobre este tema. Dos de ellos de carácter experimental y tres realizados en mujeres. Estos tres últimos son los que más interesan. Para llevarlos a cabo, después de administrar el fármaco, se realizo un seguimiento hormonal que permitió evaluar con seguridad científica si se produjo o no ovulación. Hay que hacer una salvedad: estos trabajos se realizaron utilizando como contracepción de emergencia el método de Yuzpe (100 ug de etinilestradiol y 500 ug de levonorgestrel) y no con el Norlevo que se ha comercializado en España, que contiene 750 ug de levonogestrel, Pero esto para nada invalidan los resultados obtenidos, más bien (como más adelante comentaremos) los refuerzan.

Pues bien, en los tres trabajos realizados en mujeres se comprueba que la píldora del día siguiente actúa como anticonceptivo en el 27 % de los casos (Fértility and Sterility 32; 297,1979), el 33% (Experimental Clinical Endocronology) y 21 % (Contraception 33; 539,1986). Es decir, en conjunto se puede afirmar que en más del 75 % de las veces la píldora del día siguiente evita el embarazo por un mecanismo antimplantatorio y por tanto abortivo. Pero aun hay más. Como es sabido, la ovulación se produce hacia la mitad del ciclo sexual femenino, por lo que la evitación de un embarazo por electo anovulatorio solo se puede producir cuando la relación sexual se haya tenido antes de la ovulación, es decir en la primera parte del ciclo, lo que estadísticamente se tiene que dar en menos de la mitad de los casos, pues en los ciclos menores de 28 días, el acortamiento del ciclo sexual siempre se realiza a costa de la primera parte del ciclo, por lo que se reduce el tiempo para tener relaciones sexuales antes de la ovulación. Si además a ello se añade, que en esta primera parte se tiene la regla (y no parece este precisamente un momento muy adecuado para mantener relaciones sexuales) es obvio que el tiempo para tener relaciones sexuales en la primera mitad del ciclo siempre será menor que en la segunda parte del mismo. Todo ello apunta a concluir que ese 25 % aproximadamente de casos en que la píldora actuaría por un mecanismo anovulatorio habría que reducirlo aproximadamente a la mitad. Más aún, dado que los estudios aquí comentados se realizaron utilizando como contracepción de emergencia el método de Yuzpe y en nuestro país se va a utilizar el Norlevo, que solo contiene progesterona, el efecto anovulatorio aún será menor. Por todo ello, razonablemente se puede afirmar que al menos en un 85 % de las veces la píldora del día siguiente actúa por un mecanismo antimplantatorio es decir, abortivo

Fabián Fernández de Alarcón