El Gobierno ignora a los padres y desprecia la Constitución
 
Madrid, 14 de mayo de 2009. El Consejo de Ministros celebrado hoy ha aprobado el Anteproyecto de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Además del rechazo que entre una buena parte de la ciudadanía suscitan la conversión del crimen del aborto en un pretendido «derecho» y la eliminación de la autorización paterna para niñas mayores de dieciséis años, la iniciativa gubernamental ha provocado también preocupación en los padres de familia al dar rango de ley a un tipo de educación sexual que muchos no comparten.
Y es que, a la espera de conocer el texto completo del Anteproyecto, se han avanzado algunos contenidos que preocupan a los padres por lo que pueda afectar a su libertad para elegir la educación de sus hijos. Según la información oficial de Presidencia del Gobierno, la nueva Ley incorpora «medidas en el ámbito social, sanitario y educativo para garantizar los derechos a la salud sexual y reproductiva y para prevenir embarazos no deseados».
Igualmente, el Anteproyecto incluye una Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva a cinco años «con la participación de la comunidad científica y educativa».
Fabián Fernández de Alarcón, secretario general de Profesionales por la Ética, recuerda que el programa del PSOE para las elecciones de 2008 anunciaba esta estrategia de salud sexual y reproductiva, un gran marco que pretendía:
1.   Impulsar la educación sexual efectiva adaptada a cada edad.
2.   Priorizar la educación para la salud y la salud afectivo-sexual en las escuelas.
3.   Promover programas y campañas de información sexual en los
centros educativos y la difusión de máquinas expendedoras de
preservativos masculinos y femeninos para incrementar la accesibilidad en aquellos lugares donde la presencia de jóvenes sea amplia.
 
Fernández de Alarcón recuerda que la Constitución Española garantiza el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones, por lo que, asegura, «desde Profesionales por la Ética llevaremos a cabo las acciones necesarias para defender los derechos fundamentales de los padres en una materia tan sensible como la educación afectiva y sexual. Es muy significativo», explica, «que, en el contexto de una liberalización total del aborto quirúrgico y químico, se pretenda introducir la educación sexual obligatoria en la escuela. Evidentemente, el Gobierno va a proponer a los niños y jóvenes españoles la aceptación del aborto como una opción afectivo-sexual más, incluso contra el criterio de sus propios padres. Esto, además de atentar contra el primer derecho, el derecho a la vida, vulnera gravemente el derecho de los padres a educar moralmente a sus hijos conforme a sus valores: además de ser anticientífico, es totalitario».