GOM%e7-12.jpgLamentablemente, la corrupción  sigue ocupando un lugar destacado en la actualidad de nuestra nación. De ella se habla tanto que, como ayer mismo destacaba el profesor José María Marco, «a veces parece que la democracia española es un régimen sospechoso». Una impresión que, como él mismo aclara, «tal vez se explique por el excesivo intervencionismo gubernamental».

Los ejemplos más recientes de corrupción y sus importantes repercusiones, no vienen sino a confirmar que es necesario remontar río arriba para preguntarnos dónde están las claves que puedan ayudar a superar una situación que de manera permanente parece cuestionar la indispensable credibilidad de quienes ejercen responsabilidades públicas al servicio del bien común.

A algunas de estas claves se refiere Javier Gomá, un filósofo que desde 2003 dirige la Fundación Juan March, en la interesante entrevista que ayer publicaba el diario La Razón. Para Gomá «el respeto a la Ley no basta para crear una sociedad justa«. Hay que recuperar el concepto de ejemplaridad pública:  «la generación de los acontecimientos políticos necesitaba un concepto que explicara la exigencia moral más allá de lo meramente jurídico». «Todos somos ejemplos para todos –asegura–, todos formamos parte de una red de influencias mutuas, y eso se constanta rápidamente en todos los ámbitos: el familiar, el ciudadano, el vecinal, el profesional, el cívico…. Aunque el ejemplo de ciertas personas pesa más y tienen por tanto mayor responsabilidad».

«Desde Pericles, afirma el pensador bilbaíno, todo el mundo ha sido consciente en la praxis de la importancia del ejemplo en la articulación social (…). Una cierta rectitud moral ya no basta: debe superar la división entre vida privada y vida pública. (…) Nadie es sólo ejemplar en lo público si no lo es en lo privado, y al revés. El concepto abarca todas las dimensiones de la personalidad. Además, va más allá del mero respeto a las leyes. En los últimos dos o tres siglos hemos generado un estado de derecho, que se basa en la idea de constituir una sociedad justa obdeciendo a la Ley. Últimamente nos hemos dado cuenta de que el respeto a la Ley no basta. Es necesario, pero no es suficiente».

Leer el contenido íntegro de la entrevista a Javier Gomá en La Razón (31/12/2011).

Leer también el artículo de José María Marco «El listón del Rey» (31/12/2011).