El proyecto de Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de la Persona en el Proceso de la Muerte del Gobierno andaluz, nuevo riesgo para la vida e intromisión en la libertad profesional de los médicos.

Descarga aquí el texto íntegro del proyecto de Ley: proyecto.

Sevilla, 8 de Octubre de 2009. La asociación Profesionales por la Ética, en relación con el “Proyecto de ley de derechos y garantías de la persona en el proceso de la muerte”, que el Gobierno andaluz ha  remitido al Parlamento autonómico

Manifiesta que:

1.- Se trata de un paso más en la ilegítima pretensión de introducir en España un inexistente derecho a la muerte, rechazado por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

2.- Vulnera los principios de la Recomendación del Consejo de Europa 1418 (1999), según la cual “el deseo de morir de un enfermo terminal o una persona moribunda no puede, por sí mismo, constituir una justificación legal para acciones dirigidas a poner fin a su vida”.

3.- No responde a ninguna necesidad real de proteger la dignidad del paciente al final de su vida puesto que las normas jurídicas y deontológicas en vigor ya la tutelan satisfactoriamente, conciliando equilibradamente la libertad del paciente, las obligaciones éticas del sanitario y los derechos de las instituciones asistenciales.

4.- Aunque en la exposición de motivos se indica textualmente que La presente Ley no contempla la regulación de la “eutanasia” , de hecho lo hace al proponer prácticas sanitarias que contravienen el artículo 143.4 del Código Penal. Por ejemplo, la suspensión indebida de tratamientos básicos de soporte vital como la ventilación mecánica.

5.- El texto apela reiteradamente a la garantía de los derechos de los pacientes y al respeto de su voluntad sin fijar un límite, haciendo del personal sanitario un ejecutor de la voluntad del paciente (o de su representante), obviando la profesionalidad, la buena práctica médica y la responsabilidad de los profesionales de la medicina.

6.- Se desconoce en este Proyecto de ley el derecho, por parte del personal médico y sanitario, a la objeción de conciencia. Ante un posible conflicto entre la voluntad del paciente y el criterio del médico no se salva la actuación en conciencia del profesional.

7.- La aparición de los Comités de Ética Asistencial, con funciones de asesoramiento ante conflictos éticos, que serán acreditados por la Consejería competente y cuya composición y funcionamientos serán regulados posteriormente, abre la vía a una nueva intromisión en la intimidad de la relación entre médico y paciente.

8.- El hecho de que los menores con dieciséis años cumplidos puedan prestar por sí mismos el consentimiento a la toma de decisiones críticas, aún asegurando la información a los padres es algo que es contrario a la patria potestad.

9.- El texto, en el que se obliga a las instituciones sanitarias a garantizar, por encima de cualquier circunstancia, incluida la negativa del profesional, el ejercicio de los derechos del paciente, es una muestra más de cómo los derechos se convierten en imposiciones

10.- El Proyecto, cargado de buenas palabras en favor de una supuesta “calidad de vida” no es sino un paso más hacia la eutanasia libre y hacia una cultura de la muerte.