Bienvenido Benedicto XVI
Se respira hastío, dejadez y rutina en la sociedad (y no digamos en la política) española. Estamos enfrascados en nuestras batallitas o batallas, criticando al de al lado, absortos en nimiedades, mirándonos el ombligo hasta perder el norte y… marearnos. Desbordados por lo urgente, corremos el riesgo de olvidarnos de lo importante, del acontecimiento de dimensión universal (mejor que planetario) que va a tener lugar en España a lo largo del curso 2010-2011. Y es que el propósito de Pedro, hoy Benedicto XVI, es, nada menos, que visitar nuestro país en noviembre de 2010 (Santiago y Barcelona) y en agosto de 2011 (Madrid). Por eso resulta sorprendente y apasionante que la sociedad civil haya tirado los primeros cohetes para celebrar este gran acontecimiento y agradecer al anciano Papa su cariño (y su esfuerzo) hacia este extremo del occidente europeo. Hay que abrir las ventanas, dejar entrar el aire, limpiar las miserias y mirar al horizonte infinito y claro: ya viene el Papa.

Teresa García-Noblejas