ColaboradoresLa histórica visita de Benedicto XVI a Santiago y a Barcelona ha iluminado todo el panorama nacional.

Sin embargo, en los mismos días que el Papa visitaba España, la ciudad de Barcelona acogía el Foro Llibertat 2010. Organizado por la Fundación Ferrer i Guárdia y el Movimento laic i Progressista y financiada por los Ministerios de Igualdad y Asuntos Exteriores, la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona y La Caixa (entre otras entidades), en el evento han participado dos ilustres socialistas: Victorino Mayoral, ex diputado del PSOE y presidente de la Fundación CIVES, y Ernest Maragall, Consejero de Educación de la Generalitat de Catalunya.

Ver el vídeo con las declaraciones de Jaime Urcelay, Presidente de Profesionales por la Ética, sobre esta noticia

Leer en el diario ABC ‘Gobierno y Generalitat financiaron un foro ultralaicista durante la visita papal’ (11/11/2010)

Leer en el diario La Gaceta ‘Gobierno y Generalitat financian asociaciones que atacan a la Iglesia’ (11/11/2010)

Ver la información completa sobre el Foro Llibertat 2010

El Foro pretendía estudiar algunos hechos sociales y políticos a la luz de la libertad de conciencia y los derechos de la ciudadanía. Sin embargo, lo que se ha escrito y proclamado en ese encuentro ha sido toda una hoja de ruta del laicismo más agresivo. Así, en los documentos de presentación del encuentro encontramos afirmaciones como las siguientes:

  • La gestión de la inmigración y la pluralidad religiosa (…) obliga a una apuesta clara por la abolición de los privilegios a las confesiones religiosas tradicionalmente mayoritarias.
  • La conquista de los derechos sexuales y reproductivos, de la libertad de opción sexual, del derecho a una muerte digna, de la equidad de género en todos sus extremos no serán realidades plenas hasta que el poder y la influencia de la moral confesional, del clericalismo desaparezca de la acción política.

Y en la declaración final del Foro, proclamada el domingo 7 de noviembre, se afirma que:

  • La coincidencia (del Foro) con los fastos ligados a la dedicación de una basílica católica en la Ciudad ha reflejado la normalidad democrática y un claro mensaje de reprobación a quienes han sobrevalorado el acontecimiento.
  • Ante los constantes ataques de las jerarquías eclesiásticas a la legitimidad de las instituciones democráticas y a la misma idea de democracia, reafirmamos desde una perspectiva humanista y abierta, que es la libertad de conciencia y la no sumisión al dogmatismo la base ética para la construcción de sociedades abiertas.

«En definitiva», explica Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética, «nos encontramos ante la clásica andanada del laicismo más agresivo y totalitario. Para los organizadores de este Foro, la Iglesia católica y sus seguidores constituyen un obstáculo para el progreso, los «nuevos derechos» y la construcción de «sociedades abiertas. Se trata de relegar al espacio privado la visión católica de la vida y la persona y sustituirla por una ideología y una ética civil que todos tenemos que obedecer».