Pues tal como anticipé, aquí estoy de nuevo con la lupa de aumento sobre las opciones electorales que quiero comentar de cara a las elecciones al Parlamento Europeo del 25 de mayo. El análisis de la opción PP, por cierto, ha despertado un cierto interés y bastantes comentarios, algo que agradezco de corazón. Por cierto, que no pretendo que compartan mi análisis ni mucho menos mi posición; únicamente que seamos capaces de establecer un debate educado con argumentos. Y luego, como no puede ser de otra manera, cada uno vota lo que le parece.

En esta ocasión quiero dedicar unas líneas a la opción Ciudadanos, que resume su programa para las europeas en 3 puntos:

  • Más democracia. Básicamente, regeneración democrática, transparencia institucional y más peso para el Parlamento Europeo.
  • La fuerza de la unión. Es una apuesta por la integración política, económica y social de los Estados miembros hasta el punto de formar unos Estados Unidos de Europa.
  • Crecimiento y justicia social. Apuestan por un mayor protagonismo ciudadano, políticas económicas de empleo y emprendimiento y combate al terrorismo, la corrupción y la delincuencia.

Si nos atenemos a este sencillo programa (que además he sintetizado) no hay mucho que objetar. Personalmente, que Europa esté absolutamente gobernada por una institución supranacional no me agrada demasiado. Otra cosa es el sano equilibrio entre Estados e instituciones europeas. Y dar más poder al Parlamento Europeo en sí mismo no es malo e incluso es una exigencia democrática. Pero en la práctica, hoy por hoy, existe el riesgo de que los lobbies totalitarios de corte laicista y relativista (respecto a la concepción de la persona, el matrimonio natural, el derecho a vida y la dignidad de la persona) nos impongan a todos sus dogmas.

Si profundizamos algo más en los posicionamientos políticos de Ciudadanos, encontramos aspectos interesantes. Lo más atractivo, sin duda, los capítulos relativos al modelo de Estado y a su propuesta de acuerdos nacionales entre las fuerzas políticas, el rechazo de los nacionalismos y el liderazgo de la Administración estatal en varios asuntos.

La regeneración democrática (que es la otra bandera de Ciudadanos, junto al fortalecimiento del Estado) se refleja en las propuestas de reforma de la Administración de Justicia y del Consejo General del Poder Judicial, el fomento efectivo de la democracia interna de los partidos políticos y el acceso de estos a recursos públicos (para combatir la endogamia).

Resulta llamativo que Ciudadanos haya eliminado de su web aspectos más ideológicos. Así, en el capítulo Escuela pública laica y de calidad defienden una escuela de calidad que premie el esfuerzo y el mérito y proporcione oportunidades para todos. Pero se guardan mucho de hacer referencia a lo laico.

Sin embargo, en el capítulo de Igualdad de sexos y lucha contra la discriminación, encuentro un parrafito final (después de las consabidas y totalmente aceptables medidas de promoción de la igualdad entre hombres y mujeres):

Desplegaremos una política que corrija la discriminación ejercida contra homosexuales, lesbianas y transexuales, ampliando la agravante penal por homofobia y velando por el cumplimiento efectivo de las directrices europeas en la materia.

Y en Derecho a morir dignamente defienden una ley que permita recibir asistencia médica pasiva o activa que evite la prolongación de la vida de pacientes terminales o enfermos irreversibles. Este párrafo es un tanto ambiguo: la legislación española ya impide el encarnizamiento terapéutico pero administrar una dosis mortal para matar a una persona o privarle de comida y bebida es eutanasia.

En esta línea progre apoyan la legalización del cannabis y sus derivados tanto para su consumo particular como para su uso terapéutico.

Por último, en el capítulo Laicismo se defiende un Estado laico e independiente, desde el respeto a diferentes religiones y sensibilidades. Evitan la referencia a cualquier religión o creencia (ni a favor ni en contra). Y completan lo que no habían dicho una educación abogando por

una asignatura específica sobre la Historia de las religiones que atienda desde el laicismo los distintos aspectos históricos y culturales de la religión, especialmente aquellos que más influencia han tenido en nuestra cultura.

En principio, no parece mala opción (es una laicidad relativamente positiva) y dista mucho, aparentemente, de la célebre Educación para la Ciudadanía aunque contiene dos aspectos preocupantes:

  1. Entre sus objetivos estaría fomentar los valores constitucionales de tolerancia y libertad religiosa, fundamentales en el marco de una sociedad plural.
  2. Sería una asignatura obligatoria para todos los alumnos.

En todo caso, los Acuerdos Santa Sede-Estado de 1979 y los acuerdos con otras confesiones obligan a la enseñanza pública a ofertar religión confesional voluntaria para los alumnos. Y ningún gobierno, ni PP ni PSOE, los ha tocado. Ni la sociedad española pide masivamente que se deroguen; más bien lo contrario; la clase de religión católica aprueba un referéndum anual.

Y por último, ni una mención al aborto. Ni negativa, ni positiva ni indiferente. Nada de nada.

Y eso es lo que les puedo contar. ¿Cuánto hay en la propuesta de Ciudadanos de estrategia de perfil bajo para no espantar al electorado que huye del PP? No lo sé. ¿Qué votarán los eurodiputados de Ciudadanos en temas como la investigación con embriones humanos, la educación sexual obligatoria y estatal, la imposición del aborto y la eutanasia como nuevos derechos? Es otra incógnita.

Esto es lo que les puedo contar. Y si les quieren escribir, pueden hacerlo a:

sede@ciudadanos-cs.org

Teresa García-Noblejas