Familia Flores CanoSegún un despacho que ha difundido hoy la agencia Europa Press, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha declarado que el libro ‘Educación para la Ciudadanía’ de la editorial McGraw-Hill, adoptado como libro de texto para dicha asignatura en el curso de 3º de ESO por el instituto ‘Delgado Hernández’ de la localidad onubense de Bollullos Par del Condado, tiene «carácter adoctrinador».

En la sentencia, a la que ha tenido acceso la mencionada agencia, el Tribunal argumenta que el libro de Mc Graw-Hill vulnera los artículos 16.1 y 27.3 de la Constitución y, por tanto, la sentencia exime de la obligación de asistir a las clases de la mencionada asignatura y de ser evaluado al hijo menor de los recurrentes «mientras se imparta» con dicho libro de texto.

En la imagen, la familia Flores-Cano, de Bollullos Par del Condado, que en su día obtuvo también sentencia favorable a la objeción de conciencia frente a las asignaturas de EpC, que después sería revocada en un polémico fallo del Tribunal Supremo.

Descargar la sentencia íntegra de la sala de lo contencioso-administrativo del TSJ de Andalucía (Recurso 368/2009) de fecha 15/10/2010

Leer el despacho de Europa Press » TSJ ve ‘carácter adoctrinador’ en un libro de 3º de ESO de Educación para la Ciudadanía» (20/10 /2010)

Leer el despacho de Europa Press «Foro de la Familia ve la sentencia como la victoria de todas las familias de España» (20 /10 / 2010)

Leer la misma noticia en Libertad Digital, con información de la agencia oficial EFE

Según aclara el mismo despacho de Europa Press, los artículos de la Constitución a los que se refiere la sentencia son aquellos donde se garantiza «la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público» y «el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones», respectivamente.

Esta familia onubense interpuso el año pasado un recurso contencioso-administrativo contra dos resoluciones dictadas por el viceconsejero de Educación de la Junta de Andalucía –una en 2008 y otra en 2009– en la que, por una parte, se desestimaba la petición de los padres de que su hijo no asistiera a clase ni fuera evaluado, y por otra, se declaraba que el libro no tenía carácter adoctrinador y que sus contenidos respetaban los principios y valores constitucionales.

Ante ello, los padres solicitaron que se declararan nulas ambas resoluciones de la Consejería, así como que se confirmara el carácter adoctrinador y «contrario a la neutralidad ideológica y principios constitucionales» del libro y que no se obligara a su hijo a asistir a clases y ser evaluado.

La Junta de Andalucía sostenía en su defensa que «dichos derechos no han sido vulnerados por la impartición de la asignatura con el libro cuestionado» porque el Servicio Provincial de Inspección educativa de Huelva realizó un informe sobre el mismo en las «unidades y puntos» que los padres habían censurado y calificado como «de izquierdas o progresista» y no encontraron en ellos ningún aspecto adoctrinador.

Sin embargo, el TSJA concluye en su sentencia, tras realizar un análisis pormenorizado de todas y cada una de las unidades de contenido del libro, que este material escolar de McGraw Hill «no es en su conjunto respetuoso con los derechos fundamentales invocados» por la familia recurrente porque «atiende preferentemente a una opción o visión parcial y objetiva», es decir, que en temas fundamentales «no se ha mantenido la más exquisita objetividad y el más prudente distanciamiento».

Además, prosigue el Alto Tribunal, en las cuatro primeras unidades del libro el autor –Juan José Abad– «opta por una visión parcial de los temas y contenidos incompatible con los principios democráticos y cívicos que son precisamente aquellos que tratan preferentemente de inculcar el texto».

Por ello, entiende el TSJA que en estos cuatro primeros temas que versan sobre la dignidad, la ciudadanía, la inserción e interacción social y familiar de los jóvenes, su capacidad crítica y su sexualidad «se ofrece una visión parcial del ser humano y de sus valores, inexacto en sus apreciaciones, atribuyendo méritos cuestionables cuando menos a determinadas etapas de la historia e ideologías centrándose únicamente en la cosmovisión de la izquierda».

Respecto a las unidades relacionadas con la sexualidad, dice el TSJA en su sentencia que, cuando se habla de que junto al matrimonio tradicional están apareciendo nuevos tipos de matrimonios y de relaciones entre parejas como las familias monoparentales, las uniones de hecho, las parejas abiertas o las parejas homesexuales, el autor «vuelve a relativizar desde la óptica de las convicciones morales cristianas de los recurrentes el concepto de familias con nuevas fórmulas cuestionadas moralmente u objeto de controversia en la sociedad española».

Por todo ello, concluye el TSJA, anula sendas resoluciones de la Administración educativa y declara el «carácter adoctrinador» del libro de Educación para la Ciudadanía de McGraw Hill por vulnerar, de un lado, la libertad ideológica, religiosa y de culto de las familias y, de otro, el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. Además, exime al menor de la obligación de asistir a clase de EpC «mientras se imparta con el libro de texto antes citado» y a ser evaluado en esta asignatura.

La resolución, no obstante, no es firme y contra ella cabe un recurso de casación en el plazo de los diez días siguientes a la comunicación de la misma a los interesados.

También hoy Europa Press ha dado cuenta de la rueda de prensa en la que han comparecido ante los medios Dolores Cano y Manuel Flores (padres demandantes), Abel Caballero (abogado encargado de la demanda) y Benigno Blanco (Foro Español de la Familia).

Según informa la agencia,el presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, ha manifestado (…) que el fallo de la sentencia sobre el manual de Edicación para la Ciudadanía de un IES de Bollullos Par del Condado (Huelva), supone «la victoria de todas las familias de España», puesto que esta sentencia y la jurisprudencia que crea «va más allá de esta asignatura y de un manual concreto», ya que «se nos vuelve a decir que prima de verdad el derecho constitucional de la libertad de la familia en materia de Educación». Ha destacado igualmente que  ésta es «una de esas sentencias de las que se puede sentir orgulloso un país porque se consolidan las libertades».

Asimismo, ha indicado que el fallo tendrá «gran trascendencia inmediata en la nueva materia de educación afectivo-sexual en clave ideológica de género que la reciente entrada en vigor de la Ley del Aborto quiere imponer en todo el sistema educativo español». «Conforme a esta sentencia, no se va a poder imponer una ideología concreta a la hora de enseñar sexualidad en la escuela porque ese es el terreno de la libertad», ha añadido.

De este modo, Blanco ha pedido a todos los responsables políticos que «dejen de jugar a política con la escuela», al querer «meter la ideología y el partidismo político en ella».

«TRIUNFO DE LA LIBERTAD Y LA SENCILLEZ»

Por su parte, Abel Martínez ha expresado que esta sentencia «supone el triunfo de la libertad y de la sencillez de unos padres que quieren ejercer su derecho a poder educar a sus hijos conforme a sus condiciones propias».

En esta línea, ha explicado que la sentencia ratifica el carácter «adoctrinador» del libro y, por tanto, «contrario a los derechos institucionales de la libertad ideológica y de la libertad de los padres a elegir la educación moral que desean para sus hijos». Así, establece además, el derecho del niño, y de sus padres como responsables directos, a que el chico no curse la asignatura y no sea evaluado.

El letrado ha aclarado que este procedimiento no se ha llevado a cabo contra la editorial, sino «contra una actuación administrativa de la Consejería de Educación que autoriza, legitima o reconoce la validez del contenido de este libro».

En este sentido, ha indicado que la primera responsable sería la Administración Educativa, si bien en segundo lugar recaería esta responsabilidad sobre la Inspección Educativa, y en tercer lugar, sobre el Ministerio Fiscal, «que debe defender los derechos del menor».

Ha apelado, por último, a la responsabilidad de la comunidad educativa y, en especial, a la de los profesores «que tienen en su mano la posibilidad de elegir los manuales que se utilizan en las diferentes asignaturas para que de verdad sean un material educativo».

LA FAMILIA, «SATISFECHA»

Finalmente, Dolores Cano se ha mostrado «contenta y satisfecha» con el fallo tras éstos más dos años de lucha por tener la libertad de educar a sus hijos según sus convicciones. «Parece que otra vez la ley nos ha dado la razón, pero esperemos acontecimientos», ha concluido.

El menor que ahora cursa 1º de Bachillerato, no ha cursado esta asignatura, que aparece en su expediente académico de la E.S.O. como «suspensa», si bien esto no le ha impedido promocionar a Bachillerato.

No obstante, la resolución del Tribunal Suprema de Justicia de Andalucía (TSJA) no es firme y contra ella cabe preparar un recurso de casación en un plazo de días. La defensa ha indicado que va a solicitar la ejecución provisional de la sentencia, en el caso de que se recurriese, con el fin de que en el expediente «desaparezca el suspenso».

http://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-tsja-ve-caracter-adoctrinador-libro-eso-educacion-ciudadania-20101020171941.html

http://www.europapress.es/andalucia/huelva-00354/noticia-foro-familia-ve-sentencia-victoria-todas-familias-espana-20101020193159.html