Supreme-Court_3De acuerdo con las informaciones de Europa Press difundidas esta semana por el diario ABC, un juez del Tribunal Superior del Reino Unido ha rechazado el recurso presentado por la familia de una mujer que se encuentra en un «estado de mínima consciencia» y que pedía que se le dejara morir, en una sentencia considerada histórica.

Siempre según el mencionado despacho, la familia de la mujer, de 52 años y conocida solo como «M», había alegado que ésta sufre en el estado en el que se encuentra y había pedido que se le retirara la alimentación artificial, pero el «Official Solicitor» -que en el sistema legal británico defiende a las personas más vulnerables- y las autoridades sanitarias a cargo de la enferma habían rechazado esta petición.

En su veredicto de este miércoles, informa la BBC, el juez Baker ha considerado que se trata de un caso único y plantea «cuestiones muy importantes de principio». En este sentido, ha destacado que «M» «tiene algunas experiencias positivas» y hay «perspectivas razonables» de que dichas experiencias aumenten.

El magistrado ha explicado que «el factor que aporta peso sustancial» a su veredicto ha sido «la preservación de la vida». «Aunque no es una norma absoluta, la ley contempla la preservación de la vida como un principio fundamental», ha subrayado.

Yogi Amin, abogado del bufete que representa a la familia de «M», ha considerado que se trata de «un veredicto muy importante» puesto que «se ha aclarado la ley». Así pues, ha añadido, de ahora en adelante, «en todos los casos de pacientes que estén en «estado de mínima consciencia», el Tribunal Superior tendrá el poder de decidir si va en interés del paciente que continúe el tratamiento o si se debería permitir morir al paciente de forma natural y con dignidad».

Lesión cerebral

La mujer tiene una lesión cerebral desde hace ocho años y medio después de padecer una encefalitis viral y es incapaz de hablar. Aunque se pensaba que estaba en estado vegetal y no era consciente de lo que le rodeaba, las pruebas a las que se le sometió determinaron que está en «estado de mínima consciencia», al borde de consciencia.

Actualmente, «M» se encuentra en un centro de atención en el norte de Inglaterra. La familia había defendido que se le retirara el tratamiento que le mantenía con vida, argumentando que la mujer no querría vivir «una vida dependiendo de otros», sin embargo, tanto el abogado designado por el Tribunal Superior para su defensa como los responsables sanitarios de su atención se opusieron argumentando que estaba «clínicamente estable» y que tenía una vida «no carente de elementos positivos».

En 1993, la Cámara de los Lores dictaminó que los médicos no tenían que mantener con vida a una persona si se consideraba que no había ningún beneficio para el paciente, algo que fue crucial a la hora de determinar que las sondas de alimentación podían considerarse como tratamiento médico. Desde entonces, 43 personas en estado vegetativo han muerto después de que un juez ordenara que les retirara el tratamiento.