Pase lo que pase el próximo domingo, se va a producir en España un verdadero golpe de estado. Un atentado a la soberanía nacional, un rejonazo a la Constitución de 1978 y una traición a lo jurado o prometido por Artur Mas y por los políticos, legisladores y funcionarios residentes en Cataluña en el desempeño de sus funciones. Unos por acción, otros por omisión y otros por instigación.

Y de fondo, la división irresponsable, realizada desde el poder, de un pueblo, el enfrentamiento civil en aras de una ideología cuyo objeto es romper España y empezar de cero su mundo feliz. Y próspero, sobre todo para algunos, como recordaba con agudeza esta fábula sobre la independencia de Cataluña.

Lo que más me llama la atención, en sentido favorable, es la respuesta de la sociedad civil frente a la inacción y debilidad gubernamental e institucional. Como en otras ocasiones, será el pueblo, la nación, la gente de la calle, la que tenga que salir a defender la ley, la soberanía y la convivencia.

Me llena de alegría que Libres e iguales haya convocado para el sábado 8 a las 12, en todas las capitales españolas, un acto con el lema Si me importa el 9N. Que Societat Civil Catalana esté denunciando el uso de datos particulares de los ciudadanos para el simulacro de consulta y que Todos somos Cataluña vaya a reivindicar la España generosa y solidaria el próximo domingo 9 en Madrid (Plaza de Cataluña, a las 12 h.).

Es la hora de los ciudadanos. No nos quedemos en casa.

Teresa García-Noblejas

(Foto de http://www.outono.net/elentir/)