Madrid, 16 de febrero de 2011. El próximo lunes, día 21, se celebra una reunión de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE de una gran trascendencia en materia de libertad religiosa.

Y es que, en la última reunión celebrada en Bruselas el pasado 31 de enero, los Ministros de Asuntos Exteriores rechazaron aprobar un proyecto de resolución que condenara las atrocidades contra las minorías cristianas en Egipto e Irak. Aunque precedida por una inequívoca Resolución del Parlamento Europeo (PE) del 20 de enero y por una igualmente explícita Recomendación del Consejo de Europa (CoE) del 27 de enero, que condenaban enérgicamente el aumento de los frecuentes ataques contra las minorías cristianas en el Oriente Medio, África y Asia, el Consejo de Ministros de la UE no logró ponerse de acuerdo sobre la mención de la palabra «cristiano» en su proyecto de declaración sobre el mismo tema.

Especialmente significativa resulta la afirmación de la Recomendación del Consejo de Europa la violencia contra los cristianos en el Oriente Medio se menciona que «la situación se ha vuelto más grave desde el comienzo del siglo XXI y, si no se reconduce, puede conducir a la desaparición – en el corto plazo – de los cristianos que forman comunidades en Oriente Medio».

A pesar de que la mayoría de los actos de violencia religiosa en los últimos años se perpetran contra los cristianos, Lady Catherine Ashton, Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la UE, afirmó que sería políticamente incorrecto para nombrar explícitamente a una religión. Su negativa a hacer referencia a los cristianos tuvo el apoyo de cinco Ministros de Relaciones Exteriores: Luis Amado (Portugal), Trinidad Jiménez (España), Jean Asselborn (Luxemburgo), Brian Cowen (Irlanda) y Markos Kyprianou (Chipre).

Italia, Francia, Hungría y Polonia, sin embargo, se significaron al apoyar la necesidad de incluir referencias claras a los cristianos como las víctimas de dichas acciones.

En Europa, el ponente de la recomendación y el presidente del Grupo Popular Europeo de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, el italiano Luca Volontè, expresó a Profesionales por la Ética, su “enorme decepción” por la negativa explícita de Lady Ashton y los cinco mencionados Ministros de Relaciones Exteriores a hacer una referencia a los cristianos. «La incapacidad para ponerse de pie como una sola voz europea, en contra de las atrocidades cometidas recientemente contra los cristianos en muchas partes del mundo es absolutamente incomprensible, sobre todo después de los dos textos inequívocos adoptados por el Parlamento y el Consejo de Europa”, ha escrito Volonté a Profesionales por la Ética.

Y en España numerosas asociaciones y personalidades han mostrado ya su repulsa al rechazo del gobierno español a la aprobación de un documento que hiciera referencia explícita a las minorías cristianas impidiendo así que el Consejo expresase su profundo rechazo a la persecución de los cristianos.

La reacción de la comunidad internacional y la presión social y política han tenido eco y ayer mismo el senador Luis Peral preguntaba a la Ministra de Asuntos Exteriores en la reunión de la Comisión Mixta para la Unión Europea, si seguiría dando la espalda al clamor social y al pleno del Senado que, el mes de enero pasado aprobaba por unanimidad una moción de condena a la persecución de los cristianos en Oriente Medio. La respuesta de Trinidad Jiménez ha sido un compromiso explícito del Ministerio a apoyar y sacar adelante la Resolución que rechazaron el pasado 31 de enero.

Para Profesionales por la Ética, que trabaja conjuntamente con varias entidades europeas dedicadas a la protección de los cristianos perseguidos, la vacilación en aplicar estos acuerdos internacionales sobre la protección de la libertad religiosa en la situación actual de la persecución cristiana es deplorable, y nos alegra esta rectificación del Ministerio español, que debía haber actuado con rotundidad en defensa de los cristianos perseguidos desde el primer momento». Es muy satisfactorio que la respuesta ciudadana haya sido unánime en la defensa de los cristianos perseguidos. También nos alegra que políticos del PP hayan sido portavoces del sentir de los ciudadanos sin complejos ni miramientos dando como resultado un compromiso del Ministerio de Asuntos Exteriores que esperamos sea firme. Todo ello, sin duda, es una victoria para la libertad religiosa».