Diez claves I

Los proyectos y organizaciones de todo tipo están sometidos hoy a nuevas dinámicas a las que tampoco escapa el movimiento cívico de raíz cristiana que, afortunadamente, empieza a despuntar en España.

A partir de la experiencia profesional con organizaciones empresariales y del trabajo en iniciativas sociales de diferente tipo, me atrevo a proponer estas 10 claves o tendencias fundamentales que, en un orden puramente estratégico-organizativo, nuestro movimiento cívico debe tener presentes si se quiere seguir proyectando con éxito hacia el futuro para una contribución efectiva al bien común.

Estas serían las 10 claves:

1. Del complejo de inferioridad y el «pactismo» por sistema, a las convicciones, la coherencia y la firmeza amable. En un contexto complejo, ambiguo y cambiante sólo las culturas fuertes pueden sobrevivir y resultar atractivas.

2. De las estructuras, las reuniones y los cargos, a las redes flexibles soportadas en las nuevas tecnologías y basadas en la confianza, el intercambio constante de información y la creación de comunidades de conocimiento e innovación.

3. De la uniformidad y el exclusivismo, a la diversidad, las alianzas para objetivos comunes, la identificación de complementariedades y las visiones anchas y sistémicas, en las que la magnanimidad y la grandeza de miras son decisivas.

4. De los personalismos y las jerarquías verticales, al liderazgo compartido, sencillo y dinámico, en el que la autoridad es sólo un servicio a los demás y donde cada uno, en función de los talentos recibidos y la situación, puede asumir protagonismo en la orientación, el impulso o las decisiones.

5. Del clericalismo y los «católicos profesionales», a la plena libertad y responsabilidad de laicos y ciudadanos adultos, que, desde la fidelidad, toman decisiones por sí mismos, se comprometen a fondo en las realidades temporales que exigen respuestas prudenciales concretas y asumen riesgos en la acción.
(Continuará)

Jaime Urcelay