Madrid, 20 de septiembre de 2011. En el panorama preelectoral que vive España, el candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha proclamado su intención de retomar el proyecto de Ley de reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida, un proyecto conocido como «Ley de muerte digna» que queda interrumpido a causa del precipitado final de la legislatura.

El candidato del PP, Mariano Rajoy, no se ha pronunciado sobre el tema pero, en opinión de la Dra. María Alonso, responsable del Área de Medicina de Profesionales por la Ética, «estamos ante una gran oportunidad para poner las bases de una legislación que garantice una atención al final de la vida y evite que alguien pueda poner fin a nuestra existencia antes de tiempo».

«Ofrecemos a los políticos», afirma, «unas bases que deben tenerse en cuenta en una futura legislación sobre el final de la vida para que de verdad atiendan a las demandas de pacientes y profesionales y evitemos introducir prácticas eutanásicas como ya está sucediendo en Andalucía y Aragón». Estas bases son las siguientes:

Llevar a cabo un análisis comparativo de las necesidades de Unidades de Cuidados Paliativos de las Comunidades Autónomas para aplicar una adecuada y homogénea dotación presupuestaria que garantice una atención sanitaria de calidad al final de la vida.

  • Facilitar a pacientes y familiares las ayudas, servicios y recursos sociales necesarios que los pacientes y sus familiares necesiten para garantizar una VIDA DIGNA hasta el final evitando la primacía de criterios economicistas en la asignación de recursos al final de la vida.
  • Garantizar el equilibrio entre las preferencias del paciente y el mejor interés del mismo, para evitar la aplicación de tratamientos que no estén indicados. Todo ello en cumplimiento de la Ley de Autonomía del paciente y aplicando criterios de buena práctica médica.
  • Asegurar el derecho de los pacientes a no recibir sedaciones irregulares definiendo adecuadamente las sedaciones correctas frente a las incorrectas con el fin de impedir actuaciones eutanásicas y garantizar que en todas las Comunidades Autónomas no exista ningún tipo de  eutanasia encubierta.
  • Impedir por ley que un profesional sanitario pueda ser sancionado por realizar cuidados básicos o actuar conforme a la buena práctica clínica y a la ética profesional.
  • Promover la confianza en el personal sanitario hasta el final evitando que el citado personal o la Administración pueda decidir cuándo debe ponerse fin a la vida de un paciente induciendo sedaciones inadecuadas o retirando soportes vitales, como de hecho permiten ya las legislaciones andaluza y aragonesa.
  • Evitar en la futura legislación expresiones como «muerte digna» o «morir con dignidad» y denominarla Ley de Calidad en la atención al final de la vida, conforme al Documento de Consenso de la Organización Médica Colegial (OMC) y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL).

Estas bases para una futura legislación forman parte del estudio de Profesionales por la Ética ¿Ley de muerte digna o eutanasia encubierta? y, en opinión de la Dra. Alonso, «servirían para un verdadero pacto nacional de atención al final de la vida en el que dejemos de jugar a ideologías de muerte que amenazan la vida de los más débiles y ponen en riesgo nuestra propia existencia».

Descargar el estudio de Profesionales por la Ética ¿Ley de muerte digna o eutanasia encubierta? 10 claves sobre la legislación que viene.

http://www.profesionalesetica.org/wp-content/uploads/downloads/2011/03/Informe-Ley-de-Muerte-Digna-o-Eutanasia-Encubierta-PPE.pdf