En octubre de 2007, en el marco de una intensa campaña en defensa de las asignaturas de EpC, las Juventudes Socialistas organizaron una especie de happening callejero para explicar lo que era EpC. El periódico ABC del 10 de octubre hacía una magistral crónica del acto con el título Una farsa para vender Ciudadanía; he aquí unos párrafos extraídos de aquella noticia:

Todos muy formales y con un libro de Educación para la Ciudadanía de la ESO, el de la editorial SM para más señas, en las manos. Medio centenar de jóvenes asumieron el papel de figurantes y ocuparon los improvisados bancos de un remedo de clase en la castiza plaza de Santa Ana, en pleno centro de Madrid.

Los organizadores de la singular clase, que se impartirá en todas las capitales de provincia, no dejaron nada al azar.

La profesora, Concha Mateos, que en la vida real enseña Ciencias de la Información y es muy buena comunicadora, como no podía ser menos, dibujó un panorama idílico.

Acabada su exposición, la primera actriz de esta obra callejera dio paso a las preguntas de los figurantes. Cuestiones minuciosamente preparadas para desmontar las acusaciones de adoctrinadora, antirreligiosa o relativista que recibe la materia.

La siguiente pregunta puso al auditorio ante un lacrimógeno dilema. «Tengo 17 años —aseguró la joven que asumió el papel—, estoy embarazada y no sé si abortar. Además, tengo un familiar en estado terminal. ¿Me ayudará la asignatura a resolver mis problemas?».

Mateos navegó por el mar de las incógnitas y, en tono tranquilizador, respondió a la supuesta gestante que Educación para la Ciudadanía le servirá para dialogar consigo misma, para buscar una «decisión y enriquecer sus argumentos», porque «a los ciudadanos más maduros les cuesta menos decidir». Y concluyó: «Tu decisión será acertada o no, pero lo importante es que tú la sientas como acertada».

Difícilmente puede explicarse mejor qué es EpC y que consecuencias tendrá en la formación moral de los jóvenes. El relativismo, la autonomía moral, la ausencia del bien y el mal, el diálogo como origen de la ética y el deseo como referente existencial. EpC, una brújula para la vida.

Teresa García-Noblejas