En los últimos meses hemos asistido a un proceso político y social cuyo resultado ha sido dar carpetazo a la reforma de la Ley Aido y y provocar la dimisión de Ruiz Gallardón como ministro. Sin perjuicio del análisis que hay que hacer de este proceso, es evidente que en este momento urge salir a la calle, y esta vez con un objetivo nítidamente cívico pero también político y reivindicativo porque la intención es influir en el Gobierno.

Influir para lanzar el mensaje de que el aborto es una tragedia y un crimen y la ley y las administraciones no pueden promoverlo y facilitarlo sin hacer nada por reducirlo de manera eficiente y con una sincera política de apoyo a la mujer.

Como llevamos haciendo desde la fundación de Profesionales por la Ética hace ya 22 años y más recientemente con Derecho a Vivir, a la que estamos adheridos desde su fundación, el sábado saldremos a la calle para decirle a los políticos, a los legisladores y a la opinión pública, que Cada vida importa.

Teresa García-Noblejas