Es muy grave la crisis cultural que padece Europa. Pero, ¿se trata realmente de una guerra civil cultural, o más bien de una crisis moral?

Ignacio Sánchez Cámara, catedrático de Filosofía del Derecho, nos ofrece en su nuevo libro «Europa y sus bárbaros. I. El espítitu de la cultura europea»* un hondo diagnóstico, y para ello analiza los orígenes de Europa que, como dice Weiler, no es solo una realidad empírica, sino un ideal, un proyecto de comunidad política, de sociedad mejor. Europa aspira a ser una comunidad ética, que tiene sus raíces en Grecia, Roma y Jerusalén. Su sensibilidad moral está condicionada por la herencia cristiana y también por las luchas contra ella.

Reconocer la propia herencia no viola la libertad religiosa de los europeos, sino que la protege. Confundir neutralidad con laicismo produce desconcierto, y abre la puerta a la barbarie.

*Editorial Rialp, Madrid, 2012. 336 páginas.