El concepto de familia, y con él el de matrimonio, está sufriendo sin duda alguna una de las transformaciones mayores de la historia. Este giro ha sido definido por diversos autores como un proceso de descomposición absoluta del modelo clásico o de agonía de la familia institucionalizada.

El Derecho español –salvo durante la Segunda República– ha reconocido desde sus más remotos orígenes la unidad e indisolubilidad del matrimonio, y su complementariedad sexual orientada a la procreación. Desde 1981 se inicia un vertiginoso proceso de 24 años que elimina todas estas características, salvo la unidad, que por el momento subsiste.

Tras un breve análisis crítico de este proceso, el libro de José Gabriel Martínez de Aguirre «El matrimonio invertebrado» (Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad de Navarra) se centra en los motivos que hacen necesario y urgente el retorno a una institución matrimonial legal coherente con la naturaleza humana, con los valores de la cultura occidental y con la realidad social española. Desfigurar una institución nuclear de la sociedad erosiona las bases de la propia sociedad, perjudicando también la eficacia misma del Derecho.

José Gabriel Martínez de Aguirre Aldaz es licenciado en Derecho por la Universidad de Castilla-La Mancha, y Doctor en Derecho Canónico por la Universidad de la Santa Cruz (Roma).