«Entender de qué estamos hablando cuando hablamos de la crisis» es, a juicio de José Francisco Serrano Oceja, una de las razones que  hacen imprescindible la lectura de «Por una economía del bien común» (*), el último libro de Stefano Zamagni, profesor de Economía Política en la Universidad de Bolonia y en la John Hopkins University y uno de los principales exponentes de la corriente de pensamiento conocida como economía civil.

En el interesante comentario que Serrano dedica en la edición de la pasada semana de Alfa y Omega a esta recopilación de los trabajos más recientes de Zamagni, destaca también que la obra «representa una novedad, porque coloca al lector interesado en saber cuáles son las causas y las consecuencias de este cambio de época en otro plano: el antropológico. Y lo hace de forma clara, pedagógica, y en no pocas ocasiones técnica, insistiendo en que hay que buscar el sentido de lo que pasa más allá de lo que nos pasa».

Para Zamagni, la crisis actual entraría en la categoría de las «crisis entrópicas», es decir en aquellas que «tienden a colapsar el sistema por implosión, sin modificarlo. Estas crisis se desarrollan cuando la sociedad pierde el sentido, la dirección del propio caminar. (….) Por tanto, no es posible salir de esta situación con ajustes de naturaleza técnica, con medidas legislativas o reguladoras. Son necesarias minorías proféticas que con un pensamiento extra y con el testimonio de su vida hagan posible una propuesta de sentido. Aquí hay que encuadrar desde el Ora et labora de san Benito hasta la encíclica de Benedicto XVI Caritas in veritate».

Como se expone en la sinopsis de la obra propuesta por la Editorial Ciudad Nueva, Zamagi explica también a lo largo de los doce capítulos que forman este libro por qué el concepto de bien común ha ido desapareciendo del lenguaje económico y su puesto ha sido ocupado por otros conceptos como bien público, bien privado o bien total, provocando cierta confusión conceptual. Se habla de bien común –añade– cuando cada uno realiza su interés junto al de los demás y no sin contar con los demás, como ocurre con el bien público, o en contra de los demás, como ocurre con el bien privado. Recuperar la idea de bien común supone recuperar la relacionalidad en economía, dando protagonismo a principios como el de reciprocidad, abandonados en la fase capitalista de la economía de mercado.

En definitiva, una propuesta valiente para construir un nuevo modelo económico que considere el interés general, que valore la idea de comunidad y que persiga el bien de la sociedad.

(*) «Por una economía del bien común» de Stefano Zamagni. Prólogo de Adela Cortina. Editorial Ciudad Nueva. Madris, 2012. 340 páginas.

Para leer el comentario completo de José Francisco Serrano en Alfa y Omega (19/07/2012), pinchar aquí.