Como en su momento anunciamos en esta misma página, entre los días 11 y 13 de junio ha tenido lugar en Madrid el III Congreso Regional Familia y Sociedad, organizado por la Red de Municipios por la Familia, la Federación Madrileña de Municipios (FMM) y la Comunidad de Madrid.

Este III Congreso ha reunido a treinta ponentes en torno a ocho mesas de debate diferentes, en las que se han analizado los diferentes temas de actualidad que afectan a las familias, tanto en la Comunidad de Madrid como en el resto de España. Como destacaba en su edición del sábado el diario La Razón, «durante estos tres días se ha puesto sobre la mesa la vital necesidad de mantener un compromiso en torno a la institución familiar desde todos los ámbitos y, al mismo tiempo, se ha reivindicado el papel de la familia como núcleo vertebrador de la sociedad (…)».

De otra parte, señala el mismo diario, en la conclusión del evento -cuya clausura fue realizada por el Secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta– quedó constituido el «Observatorio de la Familia».

El Valor de la Religión en la Familia

Profesionales por la Ética también estuvo presente en este Congreso a través de Teresa García-Noblejas, Responsable de Comunicación de nuestra entidad, quien participó como ponente en la sesión del jueves 12 en la Mesa «El Valor de la Religión en la Familia» junto con el presidente de la Comunidad judía en Madrid , representantes de confesiones evangélicas y un representante de la Conferencia Episcopal Española. García-Noblejas centró su intervención en el tema de la libertad de los padres para educar a sus hijos según sus convicciones, como expresión del derecho fundamental a la libertad religiosa y de conciencia.

La representante de Profesionales por la Ética presentó un completo panorama de diferentes cuestiones en las que hoy existen amenazas reales para este derecho básico de los padres, como son la presencia de la enseñanza religiosa en la escuela pública, la libertad de las familias para llevar a sus hijos al centro que consideren más conveniente, la libertad para crear centros educativos y, finalmente, la proliferación de contenidos supuestamente «formativos» en la escuela pública que suponen una imposición de criterios morales a los alumnos sin consentimiento de sus padres.

García-Noblejas terminó su ponencia con un llamamiento a que las familias ejerzan su libertad. «No nos conformemos con pedir respeto a nuestra religión o convicciones morales en familia. Reivindiquemos también nuestra condición de ciudadanos sin complejos», afirmó

El texto íntegro de la referida ponencia de Teresa García-Noblejas puede descargarse en pdf pinchando aquí.