la-mejorHace unos días, un grupo de amigos compartió conmigo una reciente publicación en el diario ABC de España que registra una entrevista con David  Smolansky , el valiente joven líder venezolano que hoy por hoy es responsable de la campaña de comunicaciones en la red  de la Mesa de la Unidad Democrática, movimiento que convoca  a 16 partidos políticos grandes y más de 80 mesas regionales de la oposición al régimen chavista, con miras al triunfo en las elecciones legislativas de la hermana nación venezolana el próximo fin de semana.

Muchas han sido las explicaciones, los análisis y las reflexiones sobre el fenómeno chavista y sobre cómo la obsesión de poder del gobernante ha pasado, como una aplanadora, por encima de las instituciones, de la constitución y, lo que es más grave aún, sobre la libertad  de los ciudadanos.  Sin embargo, bien vale la pena analizar la visión esperanzadora y optimista de Smolansky que intenta legitimar la opción opositora por el camino de las urnas y de la democracia, en una Venezuela cuyo sistema electoral le genera grandes dudas a la opinión pública nacional e internacional.

El mensaje es claro, frente a la estrategia de la oposición en el 2005 de retirarse de la contienda dejando el espacio libre para que el chavismo tuviera amplias mayorías en la Asamblea Legislativa, hoy la oposición se une, aún a pesar de diferencias ideológicas, para intentar convencer al electorado venezolano que Venezuela merece un mejor futuro y que está en manos de los venezolanos el desterrar ese «modelo marxista fracasado» (en palabras del propio Smolansky) que ha sumido al pueblo hermano en esa profunda depresión económica, política, social y moral.

Además de la violencia, la represión, la eliminación de libertades,  y el evidente aire totalitarista que se respira en el régimen, el principal reto de la oposición será conseguir, por todos los medios, la visibilidad y transparencia en el sistema electoral para que no haya duda ninguna de su triunfo el próximo 26 de septiembre.  Esta vez, no será suficiente la participación de las tradicionales misiones de observación electoral de organismos multilaterales deslegitimados en el concierto internacional, será necesaria una movilización ciudadana internacional que tendrá los ojos bien puestos en el desarrollo de esa jornada legislativa. El pueblo venezolano no está solo, con nuestra solidaridad y fraternidad, está también el firme compromiso de acompañar minuto a minuto el desarrollo de la jornada electoral  para la recuperación plena de las libertades democráticas en esa querida Nación que fuera cuna de la Libertad de América.

Victor Hugo Malagón (Colombia)