He seguido desde la distancia el kafkiano laberinto en el que parecen haber metido a Víctor Gago, compañero de blog, excelente periodista y persona íntegra. Algunas reflexiones rápidas y absolutamente personales:

1. Me consta la profesionalidad de Víctor, a quien creo absolutamente incapaz de contar nada que no conozca de fuentes solventes, como todo periodista con un mínimo de ética.

2. Me resulta extraño que con la cantidad de ataques políticos y personales que han recibido numerosos dirigentes del PP el demandado sea precisamente Víctor. Porque de 2004 para acá, anda que no se ha insultado, vilipendidado, vejado y hasta agredido a gente del PP. Y demandan a Víctor.

3. Si encima quien demanda es responsable de prensa del PP, la cuestión me parece todavía más incomprensible. Lo lógico hubiera sido (si se quiere que los periodistas no traten muy mal a la institución que representa) una llamada, una carta o incluso una comida. Cuando uno acude directamente a los juzgados sin intentar una mediación previa es porque quiere dar una lección magistral (Vd. no sabe con quien está hablando) o porque actúa a la desesperada.

En fin, que no me quedaba tranquila si no escribía esto.

Teresa García-Noblejas