Mujer, Madre y Profesional anima a valorar la «riqueza oculta»que aportan las mujeres

  • Estadística calcula en 285.000  millones la riqueza del ama de casa.
  • El Instituto de la Mujer calcula en 2/3 la aportación oculta de la mujer al PIB.
  • La educación de los niños y la atención de los dependientes recae fundamentalmente en la mujer.

Madrid,  13 de junio de 2014. El nuevo cálculo estadístico de la riqueza nacional elevará nuestro PIB en un 4,5% tras incluir una estimación de la prostitución y del narcotráfico. No terminamos de entender por qué se incorporan actividades delictivas y que provocan rechazo social porque supone la denigración de la mujer y no se aflora la riqueza oculta que aporta la mujer, señala Leonor Tamayo, portavoz de Mujer, Madre y Profesional.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ya calculó en 2003 la aportación del ama de casa a la economía en 285.000 millones. En el año 2000 el Instituto de la Mujer publicó un primer informe sobre la contribución del trabajo no remunerado a la economía española coordinado por la investigadora del CSIC, Mª Angeles Durán.

En dicho estudio se analiza la función alimentaria, el cuidado de los niños, la atención enfermos y ancianos, el cuidado de la salud, los servicios de transporte no de mercado, el mantenimiento de la vivienda, la limpieza, y el voluntariado. Todo ello actividades «invisibles», no monetizadas, pero no por ello no económicas. La economía española es como un iceberg, porque flota gracias a los dos tercios del esfuerzo colectivo que permanece invisible, concluía el informe.

Desde Mujer, Madre y Profesional queremos animar a aflorar esa economía invisible para que cuente con la valoración social que se merece. Que el trabajo de millones de mujeres no esté remunerado no significa que no exista; la economía española no sería sostenible sin ese trabajo. No hay transacción monetaria, pero claro que aporta a la riqueza familiar y nacional, señala Tamayo.

Por eso Mujer, Madre y Profesional anima a Bruselas y a las autoridades nacionales a que revisen el PIB teniendo en cuenta la realidad económica, no la exclusivamente monetaria. Incluir la prostitución y no el cuidado de los niños y dependientes es un absoluto insulto a la mujer además de un desatino. La esclavitud sexual hay que combatirla mientras que la labor de la mujer en la familia hay que valorarla, señala Tamayo. Una madre es educadora, psicóloga, enfermera, limpiadora, cocinera, taxista, coacher, maestra y operadora logística, todo en uno, concluye.

Mujer, Madre y Profesional es una iniciativa de Profesionales por la Ética