5656897723_9d4206dd45_bSin ánimo de dar consejos a nadie, he decidio ordenar algunas reflexiones sobre la comunicación corporativa, que se dice ahora. Son 5:

1. Tener algo interesante qué comunicar. Tu supuesta brillantez, entusiasmo y esfuerzo y el prestigio de la institución que representas valen para la autocomplacencia del grupo y para dar alegrías a tu abuelita pero no son suficientes para que los medios te hagan caso.

2. Preparar bien los mensajes. En relación con el fondo, destacar lo novedoso y lo que pueda tener más interés para la sociedad, no lo que te guste a ti y a tu grupo. En relación con la forma, frases cortas, sin términos técnicos ni palabras difíciles. Y si hay que utilizarlas, explicarlas. Si además las frases son de impacto, mejor que mejor.

3. Ser humildes y rigurosos. Centrar la comunicación en lo que yo o mi grupo opina refleja que nos sentimos muy importantes. Aún en el caso de que lo seamos, mejor proporcionar datos y valorarlos que dar valiosas opiniones sin fundamento. Evidentemente, los datos y las valoraciones tienen que ser rigurosos.

4. Elaborar nota de prensa y vídeo. La nota, de una cara en din-4 a una línea de interlineado como máximo. El vídeo, 20 segundos. La limitación de tiempo y espacio obliga a destacar lo importante y evitar lo superfluo y a utilizar frases breves e inteligibles.

5. Trabajar en equipo. La comunicación necesita un equipo humano que elabore contenidos, diseñe acciones o reacciones, prepare mensajes y ejecute todo el plan. Más que nada, para irse luego a celebrar el éxito o llorar juntos los reveses.

Teresa García-Noblejas