El Gobierno de Rajoy ha renunciado a reformar la ley del aborto de Zapatero. Lo más trágico es que más de 100.000 niños no llegarán a nacer.

Pero esta omisión gubernamental tiene otro efecto: el mantenimiento del capítulo III de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo o Ley Aído.

Concretamente la ley obliga a incorporar al sistema educativo «la formación en salud sexual y reproductiva, como parte del desarrollo integral de la personalidad y de la formación en valores». Y dentro de esa educación sexual, entre otros aspectos: «el reconocimiento y aceptación de la diversidad sexual y la prevención de embarazos no deseados».

En definitiva, como explica Alicia Rubio, portavoz de Libres para Educar (una iniciativa de Profesionales por la Ética), la renuncia de Rajoy a modificar la Ley Aído refuerza los talleres de educación afectivo-sexual impartidos por organismos públicos y privados que acceden a las aulas sin conocimiento de los padres.

«Libres para Educar propone a los padres que utilicen el PIN PARENTAL, un escrito de solicitud de información previa y exigencia de consentimiento expreso que puede entregarse en la secretaría de los centros educativos para evitar, por ejemplo, que se enseñe a niños de 12 años a ponerse un preservativo».

Libres para Educar está difundiendo un vídeo entre los padres denunciando esta situación. Puede verse pinchando aquí.

El Pin parental puede descargarse pinchando aquí. .