educacionLa LOE de 2006 pasará a la historia por haber provocado la inacabada polémica por la imposición de Educación para la Ciudadanía.

De poco sirvieron al Gobierno las tácticas para presentar estas materias como exigencia de de la UE. Cuatro años de denuncias en los medios, 54.000 objeciones de conciencia y una larga y compleja controversia judicial  -que dividió hasta al propio Tribunal Supremo- demuestran que EpC, tal y como ha sido desarrollada en España, pretende conformar la mentalidad y las conductas de nuestros hijos según una moral de Estado que no es neutral.

321 demandas en el Tribunal de Estrasburgo y los recursos de amparo en nuestro Tribunal Constitucional, esperan que la Justicia ponga final a este conflicto y restituya el equilibrio perdido.

Un nuevo Gobierno del PP no puede eludir esta responsabilidad. Están en juego la libertad de conciencia en la escuela, el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones y los límites del Estado.

Jaime Urcelay

Artículo publicado en La Razón histórica,