mujer-maltratada-violencia-generoÉrase una vez una mujer maltratada física y psicológicamente por su marido durante más de 40 años. Víctima de más de 1000 palizas que la habían dejado al borde de la muerte, la mujer empezó a hablar de su situación obteniendo el respaldo de su familia, el apoyo de los vecinos y las frecuentes intervenciones de la Policía para evitar que el hombre acabara matándola. Acorralado social y policialmente, el hombre, ausente desde hacía meses del domicilio familiar, apareció un día en la vivienda con aspecto de matón, acompañado de dos homínidos con aspecto de pocos amigos.

Los tres individuos se sentaron en el sofá del salón y pusieron los pies sobre la mesa ante la aterrorizada mujer y los atemorizados niños. El marido tomó la palabra para decir que no volvería a poner la mano encima a la mujer, que el había sufrido mucho en estos 43 años y que era razonable que se sentaran ambos en una mesa y repartieran los bienes familiares: la vivienda, el apartamento de la playa y los dos coches. A continuación, al borde de las lágrimas, el maltratador hico referencia al aislamiento social y a la persecución policial a la que había sido sometido y pedía a la mujer un esfuerzo para llegar a la paz familiar por la que él tanto había luchado.

Ahora lean el comunicado que la banda terrorista ETA hizo público ayer y me dicen si encuentran similitudes.

Hay que jorobarse.

Teresa García-Noblejas.