Sobre el gaymonio impuesto en todo EE UU

Muchas y muy diversas personas –pues van desde los miembros de colectivos LGTB hasta «católicos progres»–, están celebrando en redes sociales durante estos días uno de los atentados más graves a uno de los pilares básicos de la Civilización en general y de la Civilización del Amor en particular: el Matrimonio.

Nos pintan que «el mundo entero» se ha teñido con los colores del arcoíris para festejar el desafortunado fallo del Tribunal Supremo de EE.UU. –que hace unos días ha ilegalizado la legislación de aquellos estados de la nación norteamericana que no contemplaban las bodas entre personas del mismo sexo–, cuando en realidad dicha sentencia coincide con las celebración internacional del llamado Orgullo Gay.

Quien siente orgullo, o simplemente haya manifestado estar de acuerdo con la equiparación del matrimonio natural con este tipo de uniones, no es consciente de las graves consecuencias que ya está teniendo el gaymonio allí donde está legalizado:

  1. Un mercado de violencia e instrumentalización sexual que crece exponencialmente, donde la pornografía, los juguetes sexuales y las prácticas sadomasoquistas son productos de uso cotidiano.
  1. La aparición de asociaciones de jóvenes adoptados por parejas del mismo sexo que denuncian los daños y carencias por tener dos padres o dos madres y reivindican el derecho de todo niño a tener un padre y una madre.
  1. La nueva explotación de mujeres mediante los llamados «vientres de alquiler» para darles hijos biológicos a los homosexuales o lesbianas.
  1. La restricción de dos derechos fundamentales: por un lado, la libertad de expresión, ya que uno puede ser denunciado por «homofobia» al mostrar desacuerdo con el gaymonio, y por el otro la libertad de educar a los hijos según los valores, ideas y creencias de los padres.

Lo que ha sucedido en Estados Unidos y la exaltación posterior vienen impulsadas por un potentísimo lobby que durante décadas ha hecho un excelente trabajo de adoctrinamiento a las nuevas generaciones a través de los medios de comunicación ( series de TV) o las revistas juveniles. Por otra parte el lobby gay se ha instalado en las principales instituciones públicas y en casi todos los partidos políticos de España.

Pero si no despertamos a tiempo, si no denunciamos enérgicamente esta cultura del «todo vale» y afirmamos con rotundidad que no todo se puede calificar de AMOR y menos de MATRIMONIO, la humanidad entera se irá a pique. 

Mª Luisa Peña

FOTO: Scouts de EE UU celebran el Día del orgullo Gay