La comunidad educativa andaluza acaba de dar un paso más en la defensa de su libertad al conseguir que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en su sede de Granada, suspenda cautelarmente la Orden de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía por la que que se reducía el concierto educativo del Colegio salesiano San Juan Bosco de Granada.

Los detalles de dicha medida cautelar pueden leerse en la nota de prensa difundida por Jesús Muñoz Priego, asesor jurídico de la Congregación salesiana y abogado que defiende los intereses del Colegio salesiano en el recurso, cuyo contenido íntegro reproducimos a continuación.

EL TSJA, EN SU SEDE DE GRANADA, TAMBIÉN ACUERDA MEDIANTE CAUTELAR EL MANTENIMIENTO DEL CONCIERTO DE UNA UNIDAD REDUCIDA.

LA UNIDAD ERA UN AULA DE 1º DE BACHILLERATO DEL COLEGIO SALESIANO “SAN JUAN BOSCO” DE GRANADA.

3 de septiembre de 2014

El Colegio Salesiano “San Juan Bosco” de Granada, ha disfrutado de concierto educativo, entre otros niveles, para 6 unidades de Bachillerato (3 de 1º y 3 de 2º curso).

En el proceso de solicitud de conciertos del curso 2013/2014, pidió la renovación del concierto de dichas unidades por otros cuatro años, y así le fue concedida por Orden de 31 de julio de 2013 (BOJA de 12 de agosto), para cuatro años, a partir del curso 2013/2014.

Sin embargo, sorpresivamente, en fecha 18 de diciembre de 2013, con el curso escolar finalizando el primer trimestre, pero solo a escasos tres meses de haber firmado el concierto, la Consejería decide modificar el mismo, reduciendo una unidad de 1º de Bachillerato de la modalidad de Ciencias y Tecnología, alegando baja ratio. Finalmente la reducción se produjo por Orden de 29 de enero de 2014.

Asombra mucho dicho extremo, pues en el momento de dictar la Orden de renovación de conciertos (el 30 de julio de 2013) para cuatro años, ya era conocido por la Consejería el número de alumnos que tenía el centro en 1º de Bachillerato, pues procedían de 4º de ESO del mismo centro, el proceso de escolarización se había producido en el mes de marzo y la matriculación se había llevado a cabo del 1 al 10 de julio, y ello constaba en Séneca, el programa informático de la Administración, y desde ese momento no se había modificado. Con ello no parece haber causa alguna para producir una modificación en un concierto recién firmado, porque no ha existido ninguna variación. Lo que en julio parecía una ratio adecuada, cuatro meses más tarde parece que no. A todo ello, la ratio no era menor que la de otros centros.

El centro interpuso contencioso-administrativo ante el TSJ de Andalucía contra esa Orden y solicitó la medida cautelar para que provisionalmente, mientras se tramita el fondo del asunto, la unidad pudiera continuar en funcionamiento, no perjudicando a la comunidad educativa.

Mediante Auto de 30 de julio de 2014, notificado el mismo día, la Sala de lo Contencioso-administrativo del TSJ de Andalucía, sede de Granada, ha decidido adoptar la medida cautelar solicitada y dispone: “Accedemos a la suspensión de la Orden de la Consejería de educación de la Junta de Andalucía de 29 de enero de 2014, que resuelve modificar el concierto educativo con el centro docente privado “San Juan Bosco”, de Granada” y ello fundamentado en jurisprudencia de la Sede de Sevilla del mismo TSJA y del TS, valorando los intereses en conflicto.

Jesús Muñoz de Priego Alvear, asesor jurídico de la Congregación salesiana y abogado que defiende los intereses del Colegio salesiano en el recurso, ha manifestado: “aun cuando es una medida cautelar y no prejuzga el fondo del asunto, indudablemente es una buena noticia para toda la comunidad educativa y para la defensa de la libertad de enseñanza en nuestra Comunidad autónoma”. El abogado también insistió: “el Auto no es firme, por lo que probablemente será objeto de recurso por parte de la Administración, que últimamente parece tener la consigna, en este ámbito educativo, de recurrirlo todo. No obstante, el Auto tiene efecto inmediato y la Administración nos debe habilitar de forma inminente, en el programa Séneca, la recuperación administrativa de la unidad. En caso contrario, si se produjeran prácticas dilatorias deliberadas, obviamente, nos veríamos abocados a solicitar la ejecución del Auto”.

El abogado también ha incidido: “A pesar de esta actuación tan extraña y dañina de la Administración con la reducción de unidades con concierto en vigor, en mitad del curso escolar, lo gratificante es que eso no ha afectado en absoluto a la demanda social del centro, que este año ha vuelto a tener solicitantes más que suficientes para el mantenimiento de todos sus niveles educativos, incluido el Bachillerato”.