Según informaba la agencia Europa Press la semana pasada, un nutrido grupo de filósofas, constitucionalistas, académicas y destacadas personalidades del movimiento feminista en España han puesto en marcha una campaña contra la llamada gestación subrogada. Con la etiqueta #NoSomosVasijas, han explicado sus responsables,  “quiere abrir un debate desde la perspectiva de los derechos humanos sobre esta práctica ilegal en España pero no en países como Estados Unidos o Grecia”.

Como hemos venido informando en esta misma página, Profesionales por la Ética lidera también desde hace algunos meses una amplia campaña de denuncia de los vientres de alquiler. Entre otras acciones, nuestra entidad ha difundido el informe Vientres de alquiler. Maternidad subrogada, una nueva forma de explotación de la mujer y de tráfico de personas (puede descargarse pinchando aquí) y recientemente ha lanzado la Declaración internacional de expertos por la abolición universal de la gestación por sustitución, a la que aun es posible adherirse pinchando aquí.

En el primer apartado de dicha Declaración internacional de expertos se afirma que  “los acuerdos de gestación por sustitución o maternidad subrogada suponen una flagrante violación de la dignidad y los derechos fundamentales tanto de la madre gestante como del hijo concebido, al tratar a la mujer como si de una fábrica se tratase y a su hijo como un producto objeto de tráfico comercial”.

En línea con el manifiesto Stop Subrogation now

Volviendo a la interesante reacción del movimiento feminista español , Europa Press subraya que No somos vasijas parte de un manifiesto suscrito entre otras por Amelia Valcárcel, Victoria Camps, Maria Luisa Balaguer o Mar Esquembre que se suma a la campaña internacional “Stop Subrogación now” (ver en Profesionales por la Ética Manifiesto en «Libération» por la abolición de los vientres de alquiler: una esperanzadora rectificación cultural de la izquierda francesa). La protesta busca abrir un debate que, según han denunciado en un comunicado, “no ha contado con la reflexión desde la perspectiva de los Derechos Humanos”.

La filósofa Alicia Miyares ha explicado que pretenden frenar “cualquier tipo de iniciativa” para regularizar los vientres de alquiler y buscan impulsar un proyecto de Convención Internacional para prohibir el alquiler de vientres y erradicar esta práctica. Así, han hecho público un manifiesto en el que hacen un llamamiento a los partidos políticos y a los Gobiernos nacional y autonómicos “para que no se dejen engañar por campañas mediáticas” y tengan en cuenta que “el deseo de paternidad o de maternidad nunca puede sustituir o violar los derechos que asisten a las mujeres y los menores”.

“El deseo de ser padres y el ejercicio de la libertad no implica ningún derecho a tener hijos”, subraya el manifiesto en este sentido. Denuncia, asimismo, que alquilar el vientre de una mujer no se puede catalogar como una técnica de reproducción asistida, ya que las mujeres no son “máquinas reproductoras que fabrican hijos en interés de los criadores”. Miyares ha alertado de que en los últimos tiempos se está ofreciendo una visión “dulcificada” del alquiler de úteros “sin informar sobre las consecuencias físicas, éticas y políticas que tiene estas prácticas”.