En los últimos días se han hecho públicos los datos de la última Encuesta de Población Activa, que reflejan un incremento de 85.000 personas desempleadas en el tercer trimestre de 2012, alcanzando los casi 6. 000. 000 de desempleados (5.778.100 concretamente). Son las cifras más altas registradas hasta ahora en España y suponen que la cuarta parte de la población activa no tiene trabajo.

En este contexto, con la Administración colapsada, sin posibilidad de atender las necesidades más básicas de las personas, acaba de presentarse la  Memoria 2011 de Cáritas Española (en la imagen un momento del acto). Esta organización de la Iglesia católica atendió el año pasado a casi 2 millones de personas gracias, en parte, a los fondos aportados por donantes privados (166.207.742 euros)

Además de las acciones tradicionales de Cáritas, esta organización está demostrando una gran creatividad al innovar las formas de ayuda a personas necesitadas. En Córdoba, por dejemplo, Cáritas Diocesana acaba de abrir un pequeño supermercado en el que los clientes sólo tendrán que abonar el 20 % de los productos; está dirigido a familias y personas con escasos recursos que se identificarán mediante una tarjeta identificativa proporcionada por Cáritas. Este «economato social» solo podrá utilizarse con carácter temporal.

Es evidente que para salir de la crisis necesitamos medidas económicas y decisiones políticas de alcance; pero no estaría de más revisar qué podemos hacer cada uno de nosotros para paliar los efectos de esta grave situación, aportando tiempo, dinero, iniciativas e ideas al servicio del bien común. El reciente ejemplo del empresario Amancio Ortega ha sido un aldabonazo que debería despertar la conciencia de todos los que tenemos algo y podemos ponerlo a disposición de los  que más lo necesitan.

Ver el contenido completo de la Memoria 2011 de Cáritas Española.