Me impactó muAlex del Rosalcho la presentación pública en Madrid, hace justamente una semana, del libro de HO ‘Proyecto Zapatero’.

Se juntan, desde luego, muchas cosas: el imponente espectáculo de quinientas personas, en su mayor parte aguantando de pié estoicamente, ávidas de orientación y esperanza; el buen hacer del equipo de HO, ante el cual uno nunca acaba de descubrirse; la emoción al escuchar a quienes presentaron su testimonio como ‘víctimas del Proyecto Zapatero’; la sencillez personal de Ignacio Arsuaga y Miguel Vidal, autores del libro; e incluso, por qué no decirlo, la coherencia  -en su particular cosmovisión- y el ingenio del veterano dirigente socialista Pablo Castellano…

Hubo algo, además, que me ha dado qué pensar estos días: la breve intervención de Álex del Rosal, presidente del Grupo Libros Libres y uno de los más sobresalientes «emprendedores» de la Causa de la propuesta social católica en España.

Álex centró su intervención en un mensaje sencillo pero que no puede ser más oportuno. El mundo, vino a decir, se divide entre dos clases de personas: aquellas que hablan y juzgan y aquellas que se ponen a hacer  -con equivocaciones, enfangándose muchas veces, enmendando el rumbo…-. Y hoy, concluyó, somos más los que no juzgamos y hablamos y sí queremos hacer.

Estoy convencido de que en las palabras de Álex está una de las claves de un futuro mejor. Sólo nos queda decidir a cada uno de nosotros a qué categoría de personas nos apuntamos.

Jaime Urcelay