Parece que en el Parlamento Europeo algunos tienen cierta obsesión por la vida sexual de los ciudadanos.

Después de que el informe Estrela fuera rechazado en diciembre, volvieron a la carga con el temita en la Comisión Europea y ahora se pasea otra vez, a ver si consigue colarse, con el Informe Lunacek.

Este informe es más de lo mismo, la agenda de siempre: aborto a la carta y vendido como derecho humano, «matrimonio homosexual», la aceptación de la homosexualidad como una variante más e igual a la heterosexualidad, educación sexual obligatoria desde pequeñitos, etc…Pero esta vez el señor Lunacek lo envuelve en el papelito de la homofobia y así pretende meter de rondón en los Estados miembros los Principios de YogYakarta que son una reinterpretación de los Derechos Humanos desde la «perspectiva homosexual» ,o sea, inventarse unos Derechos Humanos que les beneficien y favorezcan casi en plan casta elegida. Pero es que resulta que los Derechos Humanos son universales, para todos, no sólo para un grupito de «elegidos», y resulta además que los homosexuales no son más vulnerables ni más necesitados de protección especial que otros grupos  y que encima el Parlamento Europeo ya dijo en diciembre que estos temas de «salud sexual y reproductiva»  era competencia de los Estados miembros y no de la Unión Europea, así que ya señores, ¡déjenlo estar un tiempito al menos!

Lo que pasa es que si consiguen que les compren este informe, logran además que la UE y sus Estados miembros  apliquen un doble rasero: libertad de expresión para la comunidad gay, y restricción para los críticos con ella. Un chollo, todos café y ancha es Castilla…

Leonor Tamayo

En la imagen, la eurodiputada austriaca y activista del lobby gay Ulrike Lunacek.