SEVILLA, 6 de enero de 2007.

Según un estudio de Profesionales por la Ética en Andalucía, la inmensa mayoría de docentes considera a sus alumnos peor o mucho peor disciplinados, motivados, atentos y respetuosos con el profesor que hace un lustro.

Desde principios de la presente década, las actitudes positivas hacia el estudio entre los alumnos andaluces han caído en picado. Según un reciente estudio, así al menos piensan los profesores de esta comunidad, para los que el estudiante tipo ha empeorado sobremanera en aspectos como la disciplina, el respeto a la figura docente, la atención en clase o la motivación por el estudio.

Realizado por iniciativa de Profesionales por la Ética entre 1.100 trabajadores de Primaria y Secundaria en la Pública, la Concertada y la Privada, la encuesta atiende con bastante rigor a cuestiones de proporcionalidad, lo que, unido a lo abultado de sus resultados, permite obtener conclusiones ciertas.

El tema disciplinario y el respeto debido al profesor son los dos asuntos sometidos a estudio en los que se observa un empeoramiento más acusado. Para el 52 y el 42% de docentes, sus alumnos son respectivamente menos o mucho menos disciplinados que hace un lustro.

También respetan menos (51%) o mucho menos (40%) a sus docentes que cinco años atrás. En este sentido, el porcentaje de profesores que considera que ahora reciben más respeto que en 2001 no suma ni siquiera un 1%.

En cuanto a motivación por el estudio, sólo un 2% cree que ésta ha mejorado, mientras que las respuestas que apuntan hacia una evolución negativa (peor o mucho peor) se van hasta el 86%.

En líneas generales, los profesores andaluces califican la situación de la Educación en su comunidad con un 4,2 (escala 0-10).Por su parte, el apoyo recibido por el profesorado de la Administración se queda en un escuálido 3,1.