Educación 2011Tras las elecciones del pasado domingo y la aplastante victoria del PP, son muchas las reflexiones que, desde muy diferentes tribunas mediáticas, están tratando de iluminar el futuro de España y los españoles a partir de la ruinosa herencia de la era Zapatero.

La cuestión es, como se pregunta hoy Lluís Seguí en Páginas Digital, «¿de qué se trata ahora?«. Y ante ello, afirma, «todos hablan de relanzar la economía, de salir de la crisis, de generar empleo. (….) Pero no será suficiente».

Y es que «el problema del país, explica Seguí, es de mentalidad, o sea educativo. Y es que después de hablar mucho de las subprime, de la avaricia, de las agencias de rating, etc., aún queda por explicar cómo ha sido posible todo esto. Y es que a todo el conjunto de datos económicos debemos añadir los sociales en un sentido más amplio, por señalar algunos: la baja natalidad -y sus consecuencias económicas y sociales-, el bajo rendimiento escolar del país, la elevada tasa de divorcios, etc. Todos ellos factores de desintegración social. Datos que la realidad nos ofrece como regalo para entenderla mejor. Son muchísimos los elementos que revelan que esta crisis es distinta (…)».

El reto de nuestros nuevos gobernantes   -y antes que de ellos, de la sociedad española en su conjunto-  es «cambiar un sistema educativo que es, en gran parte, responsable de la situación en la que nos encontramos. Y esta no es una tarea más, sino la tarea. Educar a una nueva generación de hombres, o sencillamente -como defendía Esperanza Aguirre hace pocos días- instruirles bien, y dejar libertad para que otros ámbitos eduquen. Aquí se juega el futuro de todos».

«Ello conllevará -continúa Seguí-  reconsiderar toda la mitología del mundo educativo de los últimos 30 años, que se ha paseado imperturbable sobre sus propios y repetidos fracasos sin pedir nunca perdón. Pero no sólo eso, sino también todos los paradigmas culturales dominantes que han vaciado de contenido las experiencias más fundamentales de la vida: vivir, conocer, etc. Estos paradigmas -concluye- se han mostrado incapaces de generar a largo plazo e inútiles para afrontar la realidad cuando esta es adversa».

Leer el texto completo del artículo de Lluís Seguí «Después del 20N: el reto educativo» (Páginas Digital, 23/11/2011).