La proposición de Ley Orgánica presentada ayer por Unidos Podemos pretende legalizar en España la eutanasia y el suicidio asistido. Ante esta iniciativa, el grupo interdisciplinar de expertos VIDA digna afirma que esta medida supondría la deshumanización de la Medicina llevada al extremo. Su portavoz, Carlos Álvarez, asegura que la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido ejercería una “enorme presión” sobre ancianos y enfermos.

El texto presentado por Unidos Podemos induce a la incomunicación y al abandono absoluto del paciente, algo, contrario al ejercicio profesional que consiste en interesarse, investigar las causas de los problemas que afligen a las personas para poder abordarlos.

“La frialdad del procedimiento descrito en la proposición de ley orgánica”, asegura Carlos Álvarez, “refleja una actuación contraria en sí misma al buen hacer profesional: una persona pide, nadie le pregunta ni le puede ofrecer ayuda. Es la deshumanización de la medicina llevada al extremo”.

Para el portavoz de VIDA digna, una petición de eutanasia con frecuencia es una señal de cuidado insuficiente. La persona está incomoda, tiene dolor, miedo de lo que aún puede pasar, está angustiado o siente la soledad.

Álvarez afirma que “la mejora de la calidad de la atención al final de la vida no se logra con derechos de muerte sino con la potenciación de los Cuidados Paliativos”.

“La urgencia”, afirma Álvarez, “no es legalizar la eutanasia sino potenciar los Cuidados Paliativos entendiendo la atención paliativa de calidad como una política social prioritaria. Es imprescindible una Ley específica de Cuidados Paliativos. Las encuestas de satisfacción otorgan más puntuación cuando los pacientes y familiares son atendidos  por Unidades específicas de Cuidados Paliativos”.

“En lugar de ayudar a poner fin a la vida”, indica el portavoz de VIDA digna, “debe legislarse para cuidar a los pacientes, es decir universalizar los Cuidados Paliativos en toda España poniendo los medios para disponer de profesionales multidisciplinares altamente cualificados”. Junto a los Cuidados Paliativos, Álvarez cree que es imprescindible garantizar la mejor atención humana posible, como proporcionar permisos retribuidos a los familiares de los pacientes terminales.

“La legalización de la eutanasia”, afirma el experto de VIDA digna, “convierte al médico en cómplice y socava la confianza que debe presidir la relación entre médico y paciente. Al otorgar al profesional la capacidad legal de acabar con la vida del paciente, éste ya no puede confiar en su propio médico”.

VIDA digna resume en tres las razones por las que debe rechazarse de plano la propuesta de Unidos Podemos de legalizar la eutanasia y el suicidio asistido:

  1. Porque la Medicina está para cuidar al paciente y aliviar el sufrimiento sin provocar la muerte.
  2. Porque las personas vulnerables se verán presionadas para pedir la eutanasia.
  3. Porque los derechos fundamentales quedarían desprotegidos al dar a una persona la posibilidad de dar muerte a otra.

“La buena práctica clínica”, concluye Álvarez, “establece que no se debe aceptar una adecuación contraindicada aunque la solicite el propio paciente o su familia. Este principio básico debe quedar garantizado en las legislaciones al final de la vida, como lo señalan la Organización Médico Colegial y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos

Se recuerda, así, que la lex artis (buena práctica clínica) se configura como límite a las solicitudes no adecuadas de pacientes o familiares. Estos límites permiten justificar, por ejemplo, que no se deba llevar a cabo una actuación contraindicada aunque lo solicite el paciente o su familia.

La importancia de reseñar la “lex artis exigida a todo acto médico” debe quedar protegida en las Leyes del final de la vida, en beneficio del mejor interés de todos los pacientes. Así lo han indicado repetidamente la OMC (Organización Médica Colegial) y la SECPAL(Sociedad Española de Cuidados Paliativos).

Recursos:

http://www.vida-digna.org/argumentos-bsicos

http://www.vida-digna.org/sugerencias-a-los-polticos