La semana pasada la formación política que lidera Albert Rivera presentó en Madrid sus propuestas en materia educativa. Al día siguiente un medio de comunicación digital me llamó para que hiciéramos una valoración del programa. No lo hicimos porque en Profesionales por la Ética tenemos como máxima analizar antes de salir a la palestra a decir lo primero que a uno se le ocurre con tal de salir en los medios.

Bueno, pues ya hemos leído el programa de Ciudadanos para educación y podemos compartir nuestras conclusiones:

  1. Un gran porcentaje del programa está constituido por medidas técnicas destinadas a mejorar la calidad de la educación. Parten de un diagnóstico que muchos españoles, especialmente los que conocemos el mundo educativo, compartimos y que los datos confirman: altísimo fracaso escolar, desmotivación de profesores y alumnos, parches legislativos que se superponen sucesivamente al hilo de los cambios políticos, inadecuación de la enseñanza a la demanda social y económica, idiomas … La Educación, asegura, será una de sus prioridades y aspiran a lograr lo que nadie ha conseguido en 40 años:

Un Pacto Nacional por la Educación que mire a una generación -no a una legislatura o a un gobierno-, y que garantice un sistema educativo de calidad para todos. Por encima de cualquier otra consideración, la educación se dedicará a formar buenas personas, buenos ciudadanos, cultos y libres, y buenos profesionales.

No me quiero detener en estas propuestas, que me parecen en términos generales sensatas, de orden práctico y coherentes. Únicamente recordar que el «gratis total» en material escolar (ya sean ordenadores o libros de texto) no favorece necesariamente la igualdad de oportunidades sino todo lo contrario. Muy diferentes son las ayudas proporcionales a la situación real y al nivel de ingresos de las familias y alumnos. 

  1. Evitan, de manera deliberada y explícita, los debates ideológicos o partidistas que, en opinión de Ciudadanos, desenfocan la realidad educativa y ocultan los problemas de fondo. De manera expresa se refiere esta formación política a las polémicas (libertad lingüística y de educación para la ciudadanía o la religión en la escuela) que califica como partidistas, no sin cierta razón en la medida que han sido promovidas por un partido y utilizadas por otro para sus propios fines.
  1. Ciertamente, no hacen referencia a la libertad de educación ni de los padres para educar a sus hijos. En algún sitio he leído que es un programa totalitario que no reconoce la libertad de los padres ni la libertad de enseñanza y que está en contra de la educación diferenciada. En el programa no he encontrado referencias a estos asuntos. Únicamente se afirma que impedirán la introducción de cualquier tipo de tasa, tarifa o gasto por parte de los colegios públicos o concertados.
  1. El otro aspecto que quiero abordar es el de los valores y la religión. En este sentido cabe destacar que hablan de valores cívicos que deben impregnar el sistema educativo. En este punto se remiten al artículo 27.2 de la Constitución Española : La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales. Y partiendo de este artículo, el equipo de Albert Rivera establece que el objetivo de la educación es educar ciudadanos libres y responsables. Desde luego, algo muy alejado de la Educación para la Ciudadanía zapateril.

Concretamente, proponen:

  • Dar una especial importancia al estudio de los derechos y deberes constitucionales cuyo estudio entendemos que debería ser obligatorio, probablemente enmarcado en alguna de las asignaturas de ciencias sociales.
  • Fomentar el desarrollo de los mejores valores cívicos y democráticos.
  • El desarrollo del reconocimiento y respeto por uno mismo y por los demás para favorecer la comprensión mutua.
  • La adquisición de la responsabilidad social y moral así como la consolidación de un espíritu solidario.
  • El aprendizaje de la escucha y resolución de conflictos de forma pacífica.
  • El aprendizaje para contribuir a un entorno seguro.
  • El desarrollo de estrategias más eficaces para combatir el racismo y la xenofobia.
  • El respeto a la naturaleza y el desarrollo sostenible como un elemento a promover a la hora de desarrollar la ciudadanía responsable en los alumnos.

Se renuncia, por tanto, a la pretensión de educar moralmente a los ciudadanos, al menos en el programa, limitándose a los valores compartidos o a los constitucionales.

En la enseñanza de la Religión el equipo de Ciudadanos también se anda con los pies de plomo llegando a reconocer la importancia del fenómeno religioso rechazando que el debate sobre educación en España se centre en la elección entre ciudadanía
y religión.
Su propuesta, desde la laicidad, es una asignatura cuyo objeto sea el estudio de la historia de las religiones. No se afirma ni se niega que esa asignatura deba sustituir a la Religión confesional.

Por último, dedican un apartado al aprendizaje social y emocional que pretende dotar a los niños y jóvenes de las destrezas y habilidades sociales y emocionales básicas. Se incluye, entre otros, la necesidad de que los alumnos tomen decisiones responsables, éticas y constructivas en el ámbito personal y social.

Espero haber contribuido en alguna medida a clarificar, con datos, las propuestas educativas de Ciudadanos.

Informarse antes de juzgar, y sobre todo, antes de votar, es un ejercicio imprescindible de ciudadanía responsable. No se dejen Vds. llevar por los juicios rápidos y las opiniones sesgadas. Estamos en precampaña electoral y unos y otros, también los medios, buscan arrimar el ascua a su sardina, es decir al partido o Gobierno que les favorece.

Teresa García-Noblejas