Hemos tenido ocasión de conocer una sorprendente iniciativa protagonizada por mujeres francesas gracias al maestro Elentir, que dedicó una entrada a este asunto. Cuando los amigos de La Manif pour tous no paran de sorprendernos, llega otro vendaval del país vecino: mujeres que quieren participar en el debate público desde su identidad femenina y totalmente alejadas del feminismo radical (las famosas FEMENy la ideología de género. Y llegan para quedarse.Lo explican en este vídeo (francés):

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=_o-LLGpQiG4

Y este es su manifiesto:

 

Nosotras  las Antígonas queremos jugar el  papel principal en nuestro futuro como mujeres.

Tenemos la intención de proponer una lógica distinta a la que escuchamos en los aparatos de televisión. Las mujeres no son una minoría oprimida,  son la mitad de la humanidad!

 

No estamos luchando para reclamar nuevos derechos, estamos luchando por mucho más que eso: queremos dar otro sentido a la participación de las mujeres en la ciudad, con la dignidad y la responsabilidad.

 

Queremos pensar en lo que las mujeres pueden aportar a la sociedad y no sólo lo que pueden conseguir para sí mismos. Queremos abrir las puertas que muchos quieren dejar cerradas. Tenemos muchos asuntos que debatir, para los que no tenemos respuestas preparadas.

 Queremos responder con todas las mujeres que comparten nuestros principios y se unen a la aventura de las Antígonas. Que cada uno se expresa, porque es todos juntos como desarrollaremos respuestas innovadoras y soluciones constructivas para salir de este  callejón sin salida en el que estamos ahora, para construir libremente nuestro futuro.

 

 Las Antígonas  son un encuentro de mujeres que han decidido no someterse.

 

Este encuentro es sin subordinación partidaria o confesional. No pretendemos representar a todas las mujeres: nosotros somos las que quieren entrar en el Ágora para intervenir en el debate público y actuar socialmente.

 

No nos reconocemos a nosotros mismos en la visión que impone la ideología ultra-minoritaria, pero dominante en los medios de comunicación y las esferas políticas: la teoría de género y” sextrémista”.

 

Si los primeros actos de las Antígonas fue una insurrección contra el FEMEN, oponerse a ellos no es nuestro propósito.

 

Queremos tomar una parte activa en los debates en torno a cuestiones que afectan a la condición femenina: las relaciones hombres-mujeres, la familia, las condiciones de trabajo y las cuotas y las paridades, la mercantilización del cuerpo y de la vida…

 

Nuestros principios

 

Nosotras, las  Antígonas, defendemos la feminidad de las mujeres: es nuestra naturaleza constante y profunda. Afirmarlo  es el primer paso para enriquecer la sociedad con lo mejor de nosotros mismos.

 

En un mundo donde reina el individualismo, muchos no pueden realizarse plenamente. Sin embargo, cada una de nosotras lleva consigo la promesa de convertirse en una mujer realizada y comprometida. Las Antígonas ofrecen una manera de lograrlo. Las mujeres tienen una sensibilidad diferente, una voluntad distinta, y una manera de actuar diferentes de los hombres. Estas diferencias son un activo para cultivar y esta otredad es fructífera en todos los aspectos.

 

Este es el motivo por el  que definimos  nuestro enfoque en la complementariedad de los sexos. Definitivamente no, la mujer no es un hombre como cualquier otro.

Nosotras las Antígonas, damos más importancia a la legitimidad que a la legalidad. Si las leyes escritas por los hombres invalidan las leyes de la naturaleza – es decir, las normas no escritas que son la base de la experiencia humana – tenemos el deber de rebelarnos. No vamos a dejar enterrar la decencia común, el sentido común y la dignidad que debe regir las leyes y los cambios en nuestra sociedad.

 

Nosotras las Antígonas, defendemos la libertad. En este mundo fragmentado, donde la gente no tiene apenas otra cosa que relaciones mercantiles, queremos llevar una palabra liberadora. Nuestro enfoque es fundamentalmente liberador.

 

Nuestra naturaleza femenina, constructiva y dirigida hacia la vida, nos hace querer tejer  lazos sociales, esenciales para la libertad y la solidaridad.

 

Como escribió Albert Camus «Sólo el amor nos hace a nosotros mismos.»

 

 Las Antígonas

 

 María Ángeles Eyries