La píldora RU-486 y la del día después ya fueron aprobadas por la recientemente reaparecida ex ministra Celia Villalobos. Del Partido Popular de Aznar y Rajoy. Ni entonces, con receta, ni hoy sin receta, se justifica ni se sostiene esta píldora como medida para evitar los embarazos ni las enfermedades de transmisión sexual. Para ello, nos remitimos a la web www.observatoriobioetica.com. Hoy trataremos exclusivamente la dimensión del  fármaco (que no medicamento, ya que no cura nada ni mejora la salud), y la probada ineficacia para los fines en los que la ministra Jiménez sustenta la medida: la prevención de embarazos no deseados. En posteriores entregas abordaremos la objeción de conciencia de los farmacéuticos y la ausencia de receta médica, hecho que constituye una grave falta de protección de los derechos de los ciudadanos y, especialmente, de las mujeres.

INEFICACIA PROBADA EN LA PREVENCIÓN DE EMBARAZOS

«El embarazo de adolescentes es un importante problema social (…). Muchos de estos embarazos terminan en aborto, y cuando el embarazo continúa, éste suele acompañarse con complicaciones físicas, psíquicas y sociales, para ambos, la madre y el hijo» (The Social Exclusión Unit. Teenage Pregnancy. Report No Cmnd 4342. London: Stationey Office. 1999). Para paliar este elevado porcentaje de embarazos no deseados de adolescentes, nuestras autoridades sanitarias propugnan la utilización de la píldora del día siguiente, la denominada «contracepción de emergencia». Sin embargo, no está demostrado que con la utilización de esta píldora vayan a disminuir los embarazos no deseados, ni tampoco el aborto, entre las adolescentes

En relación con ello un interesante trabajo realizado en Inglaterra (BMJ 321; 488, 2000), confirma que la utilización de la píldora del día siguiente no reduce los embarazos de adolescentes, ni tampoco el número de abortos; es más, incluso favorece el aumento de los mismos. En efecto, en dicho trabajo se relacionan la contracepción de emergencia los embarazos de adolescentes y el porcentaje de éstos que terminan en aborto.  Para llevarlo a cabo, se estudian 240 casos de embarazos de adolescentes y se comparan con 719 controles de similares característica.  El primer dato que destaca es que las adolescentes embarazadas habían utilizado previamente a su embarazo con mayor asiduidad los métodos anticonceptivos, tanto la píldora, como los preservativos, que las adolescentes no embarazadas. «Después de un análisis multivariante realizado en el año anterior al embarazo, la única asociación encontrada estaba relacionada con la consulta previa sobre contracepción». Cuantitativamente, las adolescentes que asiduamente habían utilizado la consulta contraceptiva previamente a su embarazo, tenían un riesgo de quedarse embarazadas 3, 32 veces mayor que las que no lo habían hecho y las que previamente habían utilizado la píldora anticonceptiva, 2,96 veces mayor. Las que habían utilizado preservativos en sus relaciones sexuales 2, 70 veces mayor. También las que ya habían utilizado previamente la «contracepción de emergencia» manifestaban un riesgo de embarazo 1,35 superior a las que no la habían utilizado. Cuando se analizan los embarazos de adolescentes que terminan en aborto, se encuentra que los embarazos que habían recurrido al aborto habían significativamente utilizado en mayor medida la contracepción de emergencia o usado preservativos, en cualquier momento antes del embarazo, que los controles. En efecto, las que habían utilizado la píldora del día siguiente tenían un riesgo 3,21 veces mayor de que su embarazo terminara en aborto y éste riesgo era de 4,53 veces mayor para las que habitualmente utilizaban preservativos.

Cuando se valoró el influjo de la utilización de la contracepción de emergencia o la utilización de preservativos sobre los porcentajes de aborto en las 240 adolescentes embarazadas estudiadas, se encontró que «los casos en los que el embarazo terminó en aborto, las adolescentes habían significativamente utilizado más la contracepción de emergencia o los preservativos, durante el año previo al embarazo».. En efecto, las adolescentes que habían utilizado la píldora del día siguiente previamente al embarazo, tenían 2,8 veces más posibilidades de que su embarazo terminase en aborto que las que no lo habían hecho. Para las que la habían utilizado en los 12 meses previos al embarazo el riesgo de aborto fue 3,01 veces mayor. Como concluye el trabajo, «la utilización habitual de la contracepción de emergencia se asocia con un incremento en el número de abortos. Ya que, las adolescentes embarazadas que abortaron, habían utilizado previamente a su embarazo más habitualmente la contracepción de emergencia, que aquellas otras que después de quedarse embarazadas habían llevado hasta el final su embarazo».. (…) También llama la atención en el trabajo que se comenta «sobre la provisión de contracepción de emergencia por organismos que no están preparados para realizar después un seguimiento sobre estas prácticas». Todos los datos anteriores aportan razonables dudas sobre la pretendida eficacia de la píldora del día siguiente para evitar embarazos no deseados de adolescentes y que éstos terminen después en aborto, lo que debería introducir un elemento de reflexión a las autoridades sanitarias de nuestro país que propugnan tales prácticas.

Fabián Fernández de Alarcón