El actual predominio e influencia de la TV y su naturaleza -ideología del directo y espectacularidad del acontecimiento- dificultan el desarrollo de la comunicación de calidad en la enseñanza, basada en el rigor y la frialdad conceptual, alejándose lo más posible del “pathos”, para atenerse estrictamente a los acontecimientos más relevantes, a los datos y a las pruebas.

¿Qué contenidos emite la TV?: ricos en capital visual y en impactantes imágenes; pobres en el orden abstracto, que es el que permite la conceptualización, la abstracción, la reflexión: tres requisitos esenciales en la educación. Lo emocional del lenguaje televisivo se impone a lo racional, al conocimiento reflexivo, que es propio de la comunicación de calidad.

Este es el resumen del ensayo que nuestro colaborador Carlos Cachán, Doctor en Ciencias de la Información y Profesor Titular de Periodismo de la Universidad Antonio de Nebrija, acaba de publicar en la revista Tendencias Pedagógicas (nº 26, Año 1015) y a cuyo contenido íntegro puede accederse pinchando aquí.

(En la imagen, el Profesor Carlos Cachán. Foto: Universidad Antonio de Nebrija).