Hoy se celebra en España, al igual que en otros lugares de todo el mundo, el Día de la Madre.

Se trata, sobre todo, de una fiesta entrañable en la que los hijos expresamos, de una manera especial, nuestros  sentimientos de amor y gratitud hacia la mujer que nos trajo a la vida y que con una entrega y una ternura que solo las madres son capaces de dar,  nos ayudó decisivamente en nuestro camino de hacernos personas plenas.

Solo cada uno de nosotros puede conocer, en lo más íntimo de su corazón, lo que su madre ha representado en su biografía y todo lo que le debe; es una experiencia singular y única, por mucho que se repita en millones de personas desde que la humanidad existe.

Resulta imposible imaginar un mundo sin la vocación a la maternidad de la mujer. O por lo menos, imaginar un mundo realmente humano. Y es que las madres son transmisoras de vida, pero también de humanidad, algo que quizá hoy, en una sociedad de masas sumida en una extraordinaria pero desorientada revolución biotecnológica, sea más necesario que nunca.

Por eso, la maternidad es un valor universal que tenemos que cuidar y proteger como un legado sagrado. En primer lugar y sobre todo, en el ámbito íntimo de nuestras familias y en la educación de nuestros hijos. Pero también en el debate público, tratando de promover una cultura de la vida y de la maternidad. Este es el sentido del sencillo gesto que Women of the World Platform, la iniciativa internacional promovida por Profesionales por la Ética y otras entidades cívicas, ha querido transmitir con su campaña #CelebrateMotherhood, que habrá de tener continuidad con otras muchas acciones.

Hoy, desde Profesionales por la Ética, felicitamos a todas las madres. A las que están con nosotros y a las que ya nos dejaron en esta tierra pero nos siguen cuidando desde el Cielo. Y nos sentimos especialmente solidarios con aquellas madres que, con un insuperable amor a la vida y a sus hijos, tienen que luchar cada día sin rendirse en medio de la escasez de recursos y la exclusión, la soledad, la enfermedad, la desorientación moral de sus hijos… Para ellas hoy nuestro recuerdo y nuestro homenaje más sentido.

(Foto: El Mundo / Reuters – Nicola Murhead)