La Declaración Mundial de la Familia (World Family Declaration), una iniciativa del Congreso Mundial de las Familias (World Congress of Families, WCF) con el respaldo de organizaciones profamilia de todo el mundo -entre las cuales se cuenta Profesionales por la Ética-, se encuentra ya disponible en versión on-line en el enlace www.worldfamilydeclaration.org y puede ser firmada por cualquier persona individual. Más abajo ofrecemos el texto completo de la Declaración traducida al español por nuestro equipo.

«Nunca hasta ahora ha habido una bandera universal que una a todos los pueblos para reunirse en torno a la protección de la familia natural, y nunca ha necesitado una protección tan urgente como ahora», ha afirmado Doug Clark, Director de Asuntos de Naciones Unidas del WCF.

Con las palabras iniciales «Nosotros el pueblo de diferentes tierras y culturas», la Declaración se basa en el artículo 16 (3) de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el que se afirma que «La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado».

Esta expresión tiene su reflejo en 111 constituciones nacionales, muchas de las cuales la repiten literalmente mientras que otras describen la familia en términos tan variados como el «fundamento natural y moral de la comunidad humana» (Niger) o el «fundamento de la nación» (Filipinas), o como la «piedra angular de la sociedad» (Grecia), el «pilar fundamental» (Afganistán), «institución básica» (Colombia), o el «núcleo fundamental» (Chile).

Con ocasión de su intervención en el reciente lanzamiento de la Declaración Mundial de la Familia en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, Allan Carson, Secretario Internacional del WCF, señaló que «Yo aplaudo a aquellas naciones que han integrado en sus constituciones la expresión sobre la protección de la familia natural. La nota 3 de esta Declaración proporciona un completo inventario de estas previsiones constitucionales. Y aunque las acciones de un gobierno puedan apartarse de este principio, una previsión constitucional semejante representa una llamada de atención y una invitación para retornar al lugar correcto».

Tengo la esperanza, continuó Carlson, «de que la Declaración Mundial de la Familia tendrá un papel significativo en conseguir de nuevo la atención internacional hacia la más importante base de la sociedad, la familia natural».

Por su parte, Clark agregó: «Hoy desplegamos una gran pancarta para recordar al mundo el papel fundamental e insustituible de la familia. En palabras de la Declaración:»Instamos a los ciudadanos, líderes y personas influyentes de cualquier parte a que sitúen como su más alta prioridad la protección y el fortalecimiento de la familia».

Para firmar la Declaración Mundial de la Familia, pinchar aquí.

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DECLARACIÓN MUNDIAL DE LA FAMILIA*

NOSOTROS, EL PUEBLO de diferentes tierras y culturas, reafirmamos la verdad reflejada en la Declaración Universal de Derechos Humanos, y repetida en los tratados internacionales y muchas de nuestras constituciones nacionales, que “La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado”. Por lo tanto la familia existe con anterioridad al Estado y posee una dignidad y derechos inherentes que el estado tiene la obligación de respetar y proteger.

DECLARAMOS que la familia, la comunidad universal basada en la unión marital de un hombre y una mujer, es la base de la sociedad, la fortaleza de nuestras naciones y la esperanza de la humanidad. Y que como fundamento de toda  civilización conocida en la historia, la familia es el baluarte de la libertad y la clave del desarrollo, la prosperidad y la paz.

LA FAMILIA es también  fuente y cuna de nueva vida, el refugio natural para los niños y la  primera y principal escuela de transmisión de los valores necesarios para el bienestar de los niños y la sociedad. La familia es nuestro verdadero nexo de unión con el pasado y el puente hacia el futuro.

LOS NIÑOS SON NUESTRO FUTURO, por eso reconocemos agradecidos el servicio desinteresado que llevan a cabo los padres, abuelos, tutores y otros cuidadores que dan a los niños la oportunidad, como establece la Declaración de los Derechos del Niño, “para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad”.

RECONOCEMOS QUE, como establece la Declaración Universal de Derechos Humanos, “la maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales”, y que de acuerdo la Declaración de los Derechos del Niño, “Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres”. Declaramos que una familia fundada en el matrimonio de un hombre y una mujer proporciona la más segura  salvaguarda de los cuidados y asistencia especiales a los que los niños tienen derecho.

SERIAMENTE PREOCUPADOS por la escalada de calamidades que afectan a los niños y a la sociedad debida a la acelerada decadencia del matrimonio y la familia, recordamos la sabia observación de que “A lo largo de la historia, las naciones han sido capaces de sobrevivir a una multiplicidad de desastres -invasiones, hambrunas, terremotos, epidemias, crisis-, pero nunca han sido capaces de sobrevivir a la desintegración de la familia”. Afirmamos la antigua sabiduría de que el mundo no puede ser puesto  en orden sin antes poner en orden la familia.

PEDIMOS una cultura que honre y permita matrimonios fieles, plenos y estables; que reconozca y proteja la valiosa y exclusiva contribución tanto de las madres como de los padres en la vida de sus hijos, y que promueva los valores y la visión necesarios para que los  jóvenes miren hacia delante y se preparen para el éxito en el matrimonio y la paternidad.

PEDIMOS a los funcionarios y los políticos, a nivel internacional, nacional y en todos los niveles de gobierno, que establezcan sin dilación políticas y apliquen medidas para preservar y fortalecer el matrimonio y la familia.

INSTAMOS a los ciudadanos, líderes y personas influyentes de cualquier parte a que sitúen como su más alta prioridad la protección y el fortalecimiento de la familia como el fundamento insustituible de la civilización y nuestra única esperanza para la prosperidad, la paz y el progreso.

*(Traducción no oficial del original en inglés realizada por Profesionales por la Ética)