CampañaEl Ministerio de Sanidad y Política Social dedicará 250.000 euros al diseño de una campaña publicitaria para prevenir los embarazos no deseados. Así se indica en el Boletín Oficial del Estado del pasado 4 de septiembre.

Y es que, como indica Fabián Fernández de Alarcón, secretario general de Profesionales por la Ética, «la crisis no afecta a los planes más ideológicos del Gobierno. Primero fue la libre dispensación de la píldora del día después, sin límite de edad ni prescripción médica alguna. Después, la liberalización del aborto hasta entonces despenalizado. Y ahora, como política social, la clásica campaña masiva para recordar que es posible evitar embarazos».

El cartel de la imagen corresponde a la anterior campaña del Ministerio de Sanidad y Política Social yopongocondon.com.

Leer el artículo «Formación sexual poco inocente» de José Jara Rascón, presidente de la Asociación de Bioética de Madrid (Diario Médico, 08/09/2010).

Descargar la Resolución de la Subdirección General de Administración Financiera del Ministerio de Sanidad y Política Social, de fecha 20/09/2010, ‘por la que se anuncia la licitación del procedimiento abierto, para la contratación de la creatividad y producción de la campaña de publicidad institucional referente a la prevención de embarazos no deseados’ (BOE núm. 215, de 04/09/2010).

Al margen de lo que va a costar la campaña, Fernández de Alarcón recuerda que numerosos estudios que, a nivel nacional e internacional, cuestionan la efectividad de estas campañas masivas. Éstas, en el fondo, no hacen más que banalizar las relaciones sexuales, estimularlas como un reto para los adolescentes y dar lugar, precisamente, a un incremento del número de embarazos inesperados que enriquecen a los empresarios abortistas. Los gobiernos llevan haciendo campañas de este estilo desde hace casi 30 años y el número de abortos crece anualmente. Está claro que el modelo no funciona».

«Es hora de cuestionar la pedagogía social del Gobierno», concluye Fernández de Alarcón, «porque responde a un proyecto ideológico muy concreto en el que la sexualidad es un juego y el ciudadano necesita ser constantemente educado en temas morales».