Para todos cuantos hemos tenido el privilegio de colaborar con Luca Volontè en los últimos años, la noticia de su no incorporación a las listas electorales de la Unión de Centro (UDC) para las próximas elecciones generales italianas ha caído como un auténtico jarro de agua fría. Y es que, entre otras lecturas, esta exclusión equivale a su salida de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, desde donde el político italiano ha desarrollado una eficiente labor en la promoción de la dignidad humana, la libertad de conciencia o el derecho de todos a la vida. Una labor que ha significado un auténtico punto de inflexión.

El periodista José María Ballester, buen conocedor de la personalidad de Volonté y de su irreductible compromiso en política con los principios no negociables, acaba de dedicarle un artículo en el diario La Gaceta, cuyo texto ofrecemos a continuación.

BUEN TRABAJO, LUCA

José María Ballester

(La Gaceta, 20/01/2013)

Salvó el derecho de médicos y enfermeras a no practicar abortos, fue el artífice de la campaña en favor del crucifijo en el espacio público, apoyó a los padres objetores a EpC, vigiló de cerca el proyecto de transformación social del zapaterismo… Y todo lo hizo como expresión de su compromiso político.

Cuando, a principios de octubre de 2010, dio comienzo en Estrasburgo la sesión anual de otoño de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, la progresía estaba segura de sacar adelante una resolución para prohibir la objeción de conciencia a los médicos y enfermeras que se negasen a practicar abortos y eutanasias. En apenas 48 horas, Luca Volontè, portavoz popular en esa Asamblea desde hacía apenas unos meses, dio la vuelta a la resolución y salvó el derecho a la objeción de conciencia.

Fue una de las victorias más importantes en defensa de los valores que se han producido en los últimos años en Europa. Este desolador escenario no desanima a Luca. Sin ir más lejos, fue uno de los artífices de la intensa campaña diplomática y mediática que hizo recapacitar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre el crucifijo: acabó considerando su exhibición pública acorde con el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Contra el furor jacobino

En España, durante los años zapateriles, estuvo, desde el principio hasta el final, junto con los padres que objetaron a Educación para la Ciudadanía y siguió muy de cerca el resto de reformas de aquella etapa, ya fuera el matrimonio gay o la ley Aído.

Nunca se cansaba de dar la cara –y la seguirá dando– por una de esas causas por la sencilla razón de que, en su caso, la defensa de los valores no forma parte de un tacticismo coyuntural sino que es la esencia misma de su compromiso político: bien lo demostró en Italia con sus libros Furor jacobino y Benedetta Sapienza, este último escrito a raíz de la anulación de la visita del Papa a la Universidad romana La Sapienza, por presiones de los estudiantes progres.

Ahora, el aparato de su partido, la democristiana UDC, ha decidido no presentarle a las generales del febrero, por lo que no volverá a la Asamblea de Estrasburgo.

Nunca se cansaba de dar la cara y nunca se cansará.

WhatsApp para Volontè

¿Por qué no te presentas, Luca, a las Europeas del año que viene? En Bruselas te necesitan. Y así, de paso, aprovechamos para cenar en uno de esos sitios de mejillones que abundan en la capital belga; lo mismo que tantas veces hicimos en ‘trattorias’ romanas o en asadores madrileños.

http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/internacional/buen-trabajo-luca-20130120